Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 22 de julio de 2010

¿DÓNDE ESTÁ MI SOMBRILLA?

"Se busca sombrilla en playa de Alicante".
Me la han robado! Gritaba menganitodetal tras ir a su sitio favorito, en aquella playa favorita, donde tenía el cuidado de plantar su sombrilla todos los días a las 7 de la mañana para que nadie le robara su parcela de arena
Se enteró más tarde que la suya no había sido la única, sino que todas las sombrillas de los listillos de turno, habían sido retiradas por el servicio de limpieza del ayuntamiento.
Servicio que se había visto obligado a adelantar su horario 2 horas gracias a estos personajes, que no pensaban más que en disfrutar particularmente de su rinconcito "Propiedad privada".
Y yo me pregunto... porqué la manía de la gente a irse de vacaciones a sitios con tanta aglomeración, teniendo a Galicia llena de playas por doquier, donde no es necesario plantar una sombrilla de madrugada para poder disfrutar del mar?(de paso hago propaganda de mi tierra).
Que sepan que se tomó la decisión de multar a esta gente con hasta 750 euros por "jardineros". jajaja.
De las cosas que se entera una, cuando no llega a tiempo de coger el periódico a la hora del café...

Carmela

4 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Son manías de masas,Carmela.
Hay gente a quienes les encanta andar siempre juntos y hechos bola.
La privacía es un refinamiento aprendido,pero hay gente que sólo saben vivir en manada.

Carmela dijo...

Así es Carlos.
En vez de buscar el descanso y sosiego, buscan la incomodidad de abrir media toalla y oler los pies del vecino de delante... no lo entiendo.
No tengo vacaciones, pero sí playa cuando puedo y voy a sitios de relax, para poder disfrutar del olor, color y sabor del mar y la arena.
Un biquiño

Anita Dinamita dijo...

Carmela, agradece que no vayan a Galicia porque irían todos juntos a la vez y te los encontrarías cuando quisieras relajarte tu :)
Un beso

Carmela dijo...

Anita, pues eso es verdad... quita quita jajaja

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.