Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Al fin juntos.


Ese tic tac que escuchamos hace rato, lo llevo oyendo mucho más tiempo que tu, exactamente desde la última vez que estuvimos juntos. A partir de entonces me acompaña día y noche. Ahora nos deleitaremos un poquito más con ese sonido que he aprendido a amar y a ti te aterroriza. No entiendo por qué desde aquel día me has estado evitando, en cambio no dejas de jugar a las peleítas con ese niñato volador. Pero al fin he conseguido subir a tu barco. Y, ¿sabes algo? Tengo un hambre atroz.


Torcuato González Toval

6 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Me ha costado reconocer la voz, pero al fin sé quien es.
Con cada lectura he descubierto algo... y al final ¡me encanta!
Abrazos

carlos de la parra dijo...

Lo leí escuchando el fondo musical de "se va el caimán ,se va el caimán", y recordé el dicho chino de no te enemistes con el cocodrilo hasta terminar de cruzar el río.

Bicefalepena dijo...

Lo he estado dando vueltas... y creo, (no me hagas mucho caso), pero creo, que ella le dio el reloj porque se iba de vacaciones con el peque. Hasta que a él le llegó el momento de irse. Seguro que a Ibiza, por lo del barco, y el hambre.
Ahora lo veo claro...

Maite dijo...

Lo he releído varias veces, e interpreto una pérdida, el tiempo que pasa inexorable, él que lo asume, ella que no soporta su vejez y se va con alguien más joven, que no la hace feliz...pero al final, me pierdo, debo ir perdida en medio del mar, sin rumbo ;-)

Torcuato dijo...

A los que no lo pillen, que lean el comentario de Carlos.
Un abrazo

Anita Dinamita dijo...

Si, pero el comentario de Bicefalepena tiene su aquél... ja ja, el cocodrilo amante, me gusta!
Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.