jueves, 13 de octubre de 2016
La casa de la niña.
sábado, 31 de marzo de 2012
Travesuras
sábado, 7 de enero de 2012
Todo controlado.
- Se la he cedido para que protesten contra mi, y expongan sus peticiones.
- Has hecho bien. ¿Y este muerto?
- Ah, ese, lo tuve que matar.
- ¿Y eso?
- Tenía un punto de vista distinto a estos, e incluso estaba a punto de convencer a alguno que otro.
- Entonces, estaba de tu lado.
- No, no. Estaba contra mi.
- Pues no lo entiendo.
- No pasa nada, corre, ve a la plaza a aportar ideas.
Torcuato González Toval.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Nuevos miedos
martes, 27 de septiembre de 2011
Influencias musicales
jueves, 12 de mayo de 2011
Mi perro es encantador
jueves, 28 de abril de 2011
Lágrimas
jueves, 14 de abril de 2011
El planeta de las hormigas
Aquel planeta estaba habitado por hormigas gigantes con forma humanoide. Les gustaba hacer picnic los soleados días festivos. Sentadas encima de las montañas de la gran cordillera, con sus patas traseras colgando, comían los ricos bocadillos preparados por mama hormiga. “Comes como un cerdo” Increpaba esta a uno de sus retoños que masticaba con la boca abierta dejando caer migajitas de pan y trocitos de queso. Mientras, abajo, hileras de humanos se aprovechaban de esta situación.
jueves, 3 de marzo de 2011
El coleccionista de miradas.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Ley para perros
Estamos esperando en la cola para poder mear en este árbol. Porque este es el árbol oficial donde tienen que mear los perros. Es la ley la que obliga a ello. Si, ya sé, se podría mear en cualquier otro sitio, es de tontos que todos meemos ahí, pero los legisladores estimaron oportuno que todos los canes depositásemos nuestros residuos en este lugar. Tenemos que olvidar el motivo que antes teníamos para orinar, es decir, marcar el territorio. Aquí en esta sociedad libre, democrática y avanzada eso está fuera de lugar. No sé. Algo en mi interior me dice que esto no funciona.
jueves, 3 de febrero de 2011
A la caza.
jueves, 20 de enero de 2011
¡Esas manos!
Torcuato González Toval
jueves, 6 de enero de 2011
jueves, 23 de diciembre de 2010
Última diversión.
El octogenario pasó horas sentado en el banco del parque, desde poco antes de que los chorros de la fuente empezaran a brotar. Iban apareciendo grupos de personas dedicadas a sus cosas y no le prestaban mayor atención. Mientras, el viejo miraba fijamente los hilos de agua entrelazándose delante de él. Algo pasó y los hombres, mujeres y niños fueron quedando pasmados por lo que veían. El anciano se había despojado de toda la ropa y en ese momento estaba desnudo en posición como si fuera un velocista a punto de tomar la salida. No pasaron dos segundos cuando ya corría a la velocidad que le permitían sus achacosos huesos. En el borde de la fuente, dio un salto, capuzándose en su seno. La gran salpicada dejó empapados a la mayoría de espectadores cuyas caras estupefactas contrastaron con la gran alegría del viejo. Aprovechó en nadar todo lo que pudo en la escasa profundidad ya que tenía cronometrado el tiempo de diversión.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Equilibrio en el parque.
Torcuato González Toval
jueves, 25 de noviembre de 2010
Recuento
Torcuato González Toval
martes, 9 de noviembre de 2010
Paseos nocturnos.

Como todas las noches, se atiborraron en la gran despensa, retirándose cuando sus barriguillas ya reptaban por el suelo. Siempre con sumo sigilo para evitar llevarse un buen escobazo. Uno de los roedores olió el perfume de la mujer. Desde lo alto, esta lo miraba sonriente y serena, al contrario que otras veces. De la caja que sostenía escapaban unos granos de maíz que caían al piso. El ratón se relamió viendo ese maíz, idéntico al que acababa de devorar.
lunes, 25 de octubre de 2010
La mejor jugada
Por fin quedaba el último. Este lo miro con ojos de sonrisa malvada para después ir mostrando las cartas una a una: Comodín...As de picas...As de trébol......De rombos... De coraz...
"¡Tramposo, eso es imposible!". Gritó el otro al tiempo que sacaba su arma. "Te mataré con esta pi...pi...pi...pi...pi...pi..
Despertó sobresaltado y apagó el despertador.
viernes, 22 de octubre de 2010
Arrepentimiento
martes, 19 de octubre de 2010
Esperando la humedad
Torcuato González Toval
Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)
1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.