Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Cada amanecer

Cada amanecer, tan pronto asomaban los primero rayos de sol, entraban sin llamar y la despertaba con aquella forma tan peculiar de pedir comida.
Abusaban de su falta de aire, motivo por el que dejaba abierta la puerta de su terraza y así, sin tener que pasar aduana, se adentraban en su territorio y la obligaban siempre a tomar la misma decisión.
Miembro de Green Peace, abogada defensora de los animales, odiaba los productos químicos y destructores del medio ambiente, así que se sentaba en la cama y encendía el primer cigarrillo de la mañana.
De momento le daba resultado; las moscas aún no fumaban...

Carmela

7 comentarios:

Torcuato dijo...

Je, je, Paradojas del comportamiento humano.

Carmela, te digo lo mismo que a Claudia. Pon tu nombre en las etiquetas.

Un beso.

carlos de la parra dijo...

Es muy cierto que así somos de paradójicos.
El cigarrillo es de los grandes engaños al cuerpo, no hay tal beneficio a los nervios, muy por el contrario.
Yo cuando dejé ése hábito hace más de 30 años , me concienticé en echarle la culpa al cigarrillo de cualquier falla u olvido o malestar que tuviése y así fuí creciendo un odio positivo hacia el tabaco. Ya llegado éste sentimiento a su clímax dije la frase AHORA MISMO DEJO DE FUMAR PARA TODA LA VIDA, Y de ahí en adelante todo han sido beneficios de mejoría de mi capacidad respiratoria y oxigenante que es la principal fuente de vida y salud, aparte el vivir sin el fantasma del cáncer pulmonar y otras incontables enfermedades que trae el tabaquismo.Ojalá le sirva a alguien éste método , por éso lo dejo aquí ,no por sermonear.

Carmela dijo...

torcuato, cuando sepa en que etiqueta... jajaja
No me sale nada mas que para poner el titulo y la dire del blog.
Me guiarás?
Un biquiño.

Carmela dijo...

Carlos quiero dejar de fumar mis dos cajetillas diarias.
Todos los días me lo planteo y más pensando que vivo de mi voz.
Pero creo que no existe nada que me saque esta asqueroso vicio por el resto de mis días. grr.
Ojalá algún día encuentre la forma, la tuya... como que el tabaco no tiene culpa, sino yo. Mea culpable cachis.
Un biquiño mestre.

carlos de la parra dijo...

Carmela me has dejado muy preocupado de ver que no te estás dando cuenta del mal tan innecesario que te provocas por creer un engaño de tu mente.
Tus pulmones son la fuente de alimento de todo tu sistema de vida y recarga, y son dos esponjas llenas de bolsitas delicadas que están ahí para procesar el oxígeno, y con el humo las vas tronando y llenando de cavernas y rebajando tu energía de vida.
El tiempo de detener esta destrucción es ahora mismo.
Si crees que parar te va a poner en convulsiones de nervios, prepara un plan para cuando se presenten dichas reacciones.
Puedes golpear el colchón con fiereza (o a algún tercero que te caiga pesado),o salir corriendo o la ducha fría,o gritar,o cantar por horas,lo que sea menos fumar,
Al paso de dos semanas habrás vencido el síndrome de abstinencia de nicotina , de ahí en adelante vence el hábito concentrándote cada minuto en los beneficios que sientes de resurección de tu olfato,nuevo sabor en la boca, incremento de paz,menos neurósis, y repite que ya no te harás más daño el resto de tu vida.
Esta misma metodología yo me propuse y ni tuve que golpear el colchón ,ni gritar ni salir corriendo, aunque un día sí zarandié a un gerente de Vips,pero yo tenía la razón.Aparte de ésto sigo aquí en óptima salud,sin jamás tener que ver a un médico y listo para ser lo feliz que yo pueda cien años.
Ya tuve ésta aclaración que te doy con unas diez gentes muy queridas a las que me ví con tristeza visitando en sus agonías y llorándoles en el panteón.
Y todo por aferrarse a ésa maldita muleta engañosa del cigarrillo.
Por favor haz lo que te digo, no te destruyas.Ni procastines .
Si comienzas a dejar de fumar por la noche es mejor,pues regalas tu tabaco y para cuando llegue la siguiente mañana ya llevas ocho horas o más de ventaja, y en vez de ponerte a fumar vete a hacer un par de horas de respiraciones y verás que te comienzas a limpiar ésa corrosiva melaza negra que ha de estarte ahogando.
Hay hospitales especializados en vías respiratorias que te hacen un lavado con una maquinita y ves la melaza ésa negra que te digo, y avanzas más rápido a césar éste envenenamiento.
Y no me salgas con el cuento de que todos nos hemos de morir, pues no sabes lo que dices,el problema no es morirse, sino volverte un enfermo deshauciado .
Mejor muere de placer si eso quieres.

carlos de la parra dijo...

Carmela me has dejado muy preocupado de ver que no te estás dando cuenta del mal tan innecesario que te provocas por creer un engaño de tu mente.
Tus pulmones son la fuente de alimento de todo tu sistema de vida y recarga, y son dos esponjas llenas de bolsitas delicadas que están ahí para procesar el oxígeno, y con el humo las vas tronando y llenando de cavernas y rebajando tu energía de vida.
El tiempo de detener esta destrucción es ahora mismo.
Si crees que parar te va a poner en convulsiones de nervios, prepara un plan para cuando se presenten dichas reacciones.
Puedes golpear el colchón con fiereza (o a algún tercero que te caiga pesado),o salir corriendo o la ducha fría,o gritar,o cantar por horas,lo que sea menos fumar,
Al paso de dos semanas habrás vencido el síndrome de abstinencia de nicotina , de ahí en adelante vence el hábito concentrándote cada minuto en los beneficios que sientes de resurección de tu olfato,nuevo sabor en la boca, incremento de paz,menos neurósis, y repite que ya no te harás más daño el resto de tu vida.
Esta misma metodología yo me propuse y ni tuve que golpear el colchón ,ni gritar ni salir corriendo, aunque un día sí zarandié a un gerente de Vips,pero yo tenía la razón.Aparte de ésto sigo aquí en óptima salud,sin jamás tener que ver a un médico y listo para ser lo feliz que yo pueda cien años.
Ya tuve ésta aclaración que te doy con unas diez gentes muy queridas a las que me ví con tristeza visitando en sus agonías y llorándoles en el panteón.
Y todo por aferrarse a ésa maldita muleta engañosa del cigarrillo.
Por favor haz lo que te digo, no te destruyas.Ni procastines .
Si comienzas a dejar de fumar por la noche es mejor,pues regalas tu tabaco y para cuando llegue la siguiente mañana ya llevas ocho horas o más de ventaja, y en vez de ponerte a fumar vete a hacer un par de horas de respiraciones y verás que te comienzas a limpiar ésa corrosiva melaza negra que ha de estarte ahogando.
Hay hospitales especializados en vías respiratorias que te hacen un lavado con una maquinita y ves la melaza ésa negra que te digo, y avanzas más rápido a césar éste envenenamiento.
Y no me salgas con el cuento de que todos nos hemos de morir, pues no sabes lo que dices,el problema no es morirse, sino volverte un enfermo deshauciado .
Mejor muere de placer si eso quieres.

Carmela dijo...

Carlos, no se se los puesto en doble a propósito o te ha salido así :)
Mi abuelo murió de cáncer de pulmón por fumador. Mi madre murió de cáncer de pulmón sin ser fumadora.
Dejé de fumar 7 años y volví hace dos fumando el doble.
Si, pienso en dejarlo, te lo aseguro, pero si lo hago en este momento de mi vida, pienso que me muero de cáncer de pulmón sin tenerlo.
Paradojas de la vida.
Cada uno buscamos la forma de autodestruirnos... esa es una de las formas en que yo lo estoy consiguiendo.
Gracias por tus letras y tus sentimientos, de verdad, me han llegado.
Algún día pasaré a tu bando, al bando de los inteligentes.
Un biquiño.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.