Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 9 de noviembre de 2010

S.O.S. al editor.

---Soy yo tu editor. ¿Recuerdas que hay que entregar el cuento ésta semana? El que tuviste la ocurrencia de prometer ante las cámaras en la entrevista de la cumbre de cuentistas. ¿Lo recuerdas?---

---Me incrementas la pesadilla con decirme ésto. Mira, basado en el principio de comenzar con una explosión ya tengo la primera frase, escucha:" Estaban dos tipos enormes agarrándose a pescadazos..."
Después de éso me quedo atorado y no encuentro lo que sigue, y a la vez siento que existe ahí oculto un cuento fabuloso y ameno.---

---De acuerdo que el arranque está genial. Sigue narrando ésta pelea a ver a donde te lleva y luego quitas lo que no sirva, pero verás que se hace camino al andar, como decía el poeta.---

Pasó el tiempo y el cuento jamás se entregó. Sin embargo el autor cobró fama y fortuna como el creador del Fisheu, el combate a pescadazos. Por todo el país se abrieron canchas de cemento pulido, las cuales regadas con una espuma jabonosa hacían patinar a los participantes, dando una necesidad de demostrar aptitudes de agilidad y equilibrio a los adversarios, pues cada caída contaba como un punto en contra. Una vez que ésta disciplina se volvió el deporte de moda, se dispararon las ventas de los grandes pescados de goma equipados con zumbador que emitían un ruido estridente ronco cada que se asestaba un buen golpe, pues en los inicios existíeron muchos problemas con uso de pescados de verdad, ya que éstos se despedazaban y las canchas acababan oliendo a pescadería, aparte de los consecuentes estragos a las especies marinas. Hoy presentan su autobiografía "Como un cuento que no escribí cambió mi vida."

4 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Ayer vi en la tele un concurso de trailers falsos que me encantó... son trailer sin películas. Esto me parece un poco eso... el cuento que no escribí.
Muy bueno Carlos!

Artistalight dijo...

Es divertido :) y deja pensar en que el éxito es caprichoso, mira que caerse a pescadazos :S

carlos de la parra dijo...

Hace muchos años inventé éste deporte del fisheu cuando escribí un promocional para Cancún que entonces se estaba desarrollando como destino turístico. Que yo sepa aún nadie lo ha establecido para funcionar como tal.Luego en uno de mis blogs gemelos aparece en un relato que titulé "La epifanía de Tomás Mitty",por si alguien se interesa en leerlo ver http://www.themicrostories.blogspot.com

Carmela dijo...

jajaja y otros curran tanto para ganarse el éxito... ains.
Bicos mestre.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.