Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 5 de noviembre de 2010

La vida en un minuto

¡Qué sueño! ¡Qué sueño! No me muevo de la cama. Qué calorcito...
- Vamos peque, levanta...
Ahora, ahora levanto... Anda, qué pequeña se ve la lámpara entre los dedos. Ahora sí se ve, ahora no, ahora luz, ahora no, y con un solo dedo... Voy a soplar a los peces para ver si se mueven.... ay ay ¡qué mareo...y qué risa! ...qué calorcito
- Pero todavía estás en la cama. ¿Qué pasa, que hoy no tenemos cole, ni tengo que ir a trabajar?
Ya voy....
- ¡Tu hermana ya se está lavando los dientes! ¡Y tu padre se está enfadando!
Qué pesada... Nada, que no se mueven los peces por más que soplo, y eso que papá hace que se vuelen desde la puerta, ¡hala, qué mareo!
- Levántate ¡¡YA!!
¡Uff... qué frío! que friísimo que hace. ¡Anda! si mamá me ha puesto el chándal verde... Mamá, ¿el verde?
- Sí, y ¡volando! Y ponte los calcetines, que te vas a quedar helada.
¡Qué mole! Ya verás cuando me vea Virgi... ¡Qué hambre tengo! ¿y las zapatillas...?
- Claro, hoy tienes gimnasia.
Vale. Hoy voy a la moda... ¡Cómo pesa esta persiana!. Mamá, mira, hay niebla. No se ve la casa de enfrente. Hoy vamos a caminar por algodones...
- Si cariño sí... Estás muy guapa.

bicefalepena

3 comentarios:

Artistalight dijo...

Bellísimo escrito, que nos ha llevado a nuestras habitaciones infantiles, y por un momento hemos sido niños remolones, recordando con nostalgia aquéllos tiempos felices, gracias bicefalapena :)

carlos de la parra dijo...

Las mamás con su infinita paciencia,hermoso dibujo de un inicio del día.

Carmela dijo...

Me he sentido niña.
También mamá enojada jajaja.
Un biquiño

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.