Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Hasta luego

Cuando ella murió el mundo de él parecía desmoronarse. Aprisionado por el dolor su mente no comprendía la repentina partida. Desaliento.

Con el corazón destrozado frente al ataúd la miró, se despidió. No fue un adiós sino un hasta luego. Segundos antes de sepultarla puso bajo la mano de ella una carta.

La carta, la carta estaba vacía. En ella prometía algún día alcanzarla y así juntos escribir sobre aquel papel los versos más hermosos de la futura eternidad.

Espera, aquel hombre sólo espera el día del tan anhelado reencuentro, día en que comenzará a escribir la más bella e inimaginable de las historias.


Daniel J. Hernández R.

8 comentarios:

S. dijo...

¡Qué bonito!parece cumbres borrascosas.Lástima,que como ando un poco decepcionada con el maor,no me creo que un hombre pueda llegar a hacer tales cosas por una mujer.
Maldito disney!cuánto daño nos hiciste con los cuentos de las princesas!

Bicefalepena dijo...

Me parece una pura búsqueda de tristeza.
Una espera desesperanzada que es la que le hace seguir vivo.

Un abrazo

Artistalight dijo...

Seguro será la más bella historia :) Muy bonito Daniel.

Daniel J. Hernández dijo...

S: No perdamos la esperanza, no piensen que todos los hombres somos así. Al menos yo no me considero humano, solo ando de paso por este mundo. ¿Qué te puede contar Disney? Siempre nos han engañado con irreales historias dulces.

Bicefalepena: Inmensa tristeza, pesar eterno con el que siempre él vivirá y no estará en paz hasta morir. Suicidio anticipado.

Artistalight: Gracias, después de la tormenta eterna y bella calma. Esperemos algún día llegar a leerla.


Un besazo a cada una.

Escirbamos pues, en lo mientras cada una de nuestras historias.

carlos de la parra dijo...

Éste maestro si que se buscó un pretexto poético para no trabajar el texto, procastinarlo hasta la muerte. Convalidó la pereza.
Un tanto como los que se buscan una profesión para nunca trabajar.
No trabajo porque lo mío es ser torero. Pero nunca torean. O ser pintor y nunca pintan.
Algo así como el huevón excelso.

Daniel J. Hernández dijo...

Me agrada tu perspectiva estimado Carlos. Diferentes ángulos o sabores que degustamos cada quien en su lectura. Sea lo que sea siempre me nutro de sus analíticos comentarios por complejos o simples que sean.
Supongo que lo mío no es ser escritor. Solo juego a serlo.
Un abrazo.

Carmela dijo...

Me encantó su deseo, el de escribir esas bellas palabras juntos en la futura eternidad...
Precioso Daniel.
Bicos.

Daniel J. Hernández dijo...

Gracias Carmela. Pues esperemos que esa sea la más bella de las historias. Eternidad.
Un beso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.