Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 7 de noviembre de 2010

OBEDIENCIA HISTÓRICA

“Hijito no juegues en la tierra.”
Neilito Brazofuerte creció y se fue a la luna.

13 comentarios:

gonzalo dijo...

peligrosa esa tierra.

Artistalight dijo...

Neilito :) quien iba a imaginar que aquel niñito regañado y sucio de barro, tendría a la humanidad pendiente de cada uno de sus pasos, Que bonito Héctor, y seguramente alguna vez su mamá se lo dijo, tal cual cómo lo describes, ingenioso siempre...
PS.
No existe más de 10 ?

Artistalight dijo...

Olvidé decir que el título es también magistral :) hay que ver lo importante que es título en los microrrelatos, decir sin decir :)

Anita Dinamita dijo...

Ja ja ja, me ha encantado! qué risa!!!
Un abrazo obediente

carlos de la parra dijo...

Le has dado al clavo destacando lo que es: La capacidad de obedecer.
Te pueden dar cualquier orden, pero lo que demuestra quien realmente eres, es la forma en que la obedezcas.

Bicefalepena dijo...

¡Daba saltos de alegría!
A saber como se puso el traje blanco...
Un abrazo

Propílogo dijo...

Genial, Héctor.
Me ha recordado a otro genial, del genial JL Zárate (http://quimicamenteimpuro.blogspot.com/2008/07/i-want-belive-jos-luis-zrate.html)

Abedul dijo...

Merece 5 estrellas !!!!! matricula de honor!!!! he quedado con los ojos a cuadritos..jamas pense que un micro relato pudiese con tar tanto !!!!!txapeldun...quiero empaparme de tus letras!!!!! Un abrazo Begoña
voy a intentar mimar el género!!!!!!si lo consigo te envio algo.......

HÉCTOR RIVERO dijo...

Gracias corazones. Veré ese genial, Propilogo. Mucho gusto Begoña, lo espero. Abrazos.

Carmela dijo...

Ains, que niños más guiadiños.
Un bico y muy tierno.

Hector Ugalde UCH dijo...

¡JAJAJA! ¡Muy bueno! ¡Me encantó! Lo mejor es saber qué obedecer y cómo interpretar la orden a obedecer... :]
¡mUCHos salUCHos de UCH! :]

Juan Vásquez dijo...

Este es uno de los quie escribiste que más me gusta!

Claudia Sánchez dijo...

Excelente Héctor! Y la castellanización del nombre me mató!
Me gustó mucho!
Saludos!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.