Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Una familia feliz

"Todas las familias felices se parecen, pero las desgraciadas lo son cada una a su manera"
Anna Karenina. Leon Tolstoi.

- La mía es una familia feliz. Sin duda. La abuela Purificación no hubiera permitido otra cosa. Al abuelo, el coronel, no llegué a conocerlo, pero seguro que estaría orgulloso. Papá, el primogénito, convirtió un par de viñas heredadas en una de las bodegas más pujantes de la zona. Mamá aportó el nombre. Marquesado de Izán. Seguro que lo conoce. Solo han tenido una hija, es decir, yo. La niña de sus ojos que siempre despuntó en los estudios. Abogada de profesión, con los contactos familiares pronto entré en una gran firma. Hoy soy socia. Como mi marido. Juntos 24 horas al día. Lo mejor para evitar escarceos. La casa, el despacho y la vida social van en el mismo lote. Lo que le decía, una familia feliz hasta…
- Perdone, es la hora. Seguiremos la semana que viene.

Puck

9 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Genial, buenos vinos, prosperidad y hasta felicidad y ?????????????

Claudia Sánchez dijo...

Oye Puck... está genial! Varias vidas contadas en tan pocas líneas. Pobre mujer, con semejante peso a cuestas!
Me gustó mucho!
Saludos!

Kum* dijo...

Hola, hermanita.

Pues a mí me gustó más con el otro final... el de tu blog. No sé, tal vez por que lo leí así la primera vez. No me sobró... y ahorita lo extrañé.

Un beso de diván.

Daniel J. Hernández dijo...

Esperaré entonces a la siguiente semana para seguir hurgando en tus letras.
Un saludo.

Puck dijo...

Carlos la felicidad siempre es relativa y a veces puede llevar al diván del psicólogo

Claudia, gracias, todos tenemos un pasado a cuestas

Kum, la sesión completa quedará en los jardines, por supuesto. Esta es menos sangrienta, o no, depende la imaginación de cada uno

Daniel, gracias. Te apunto la cita.

Saludillos psicoanalizados

P.D. Torcuato, gracias por la invitación y darme la oportunidad de estar por estos lares

Maite dijo...

Muy interesante este relato. Una autobiografía psicoanalizada hasta...que el reloj lo diga, así son las terapias.

Anita Dinamita dijo...

Me sigue gustando, y el párrafo final me gustaba también, pero ni me sobra ni me falta, son dos relatos distintos.
Un abrazo

Torcuato dijo...

Ya opiné en su momento en tu blog.
Muy bueno.
Un beso y bienvenida.

Bicefalepena dijo...

Muy interesante el relato, sobretodo para el que la escucha...

Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.