Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 16 de octubre de 2010

CRIMEN LEGAL

Entramos al basurero y entre los escombros, tirado en un rústico colchón, lo encontramos acurrucado. Con sus ojos sonrientes y estrellados no paraba de darnos las gracias y nos decía que hay que ser positivos; y qué si no podía tener casa, ni pasear en un coche, ni hogar estable, ni podía tener hijos, ni casarse, ni formar una familia, ni dormir cómodo de noche, …ni mascar un "happy catch" de colores; pero a él eso ya no le importaba, y casi cantando, al soltarle la soga que lo apretaba, terminó diciéndonos lo bueno que sería al menos tener la pancita llena, no sentir dolor ni frío y de vez en cuando sentir alguna que otra cosquillita en la barriga… 

12 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Muy bonito y positivo éste relato de esperanza, en éstos tiempos que vienen anunciando un nuevo aliento fresco para que renazca la humanidad; ésto plenamente presagiado por el rescate de los mineros de Chile; pero donde nos hemos quedado de una pieza 99 de cada cien de tus lectores, es no saber que es un polipropileno de plástico.

carlos de la parra dijo...

Quise decir polipropileno de colores, es que se me trabalenguó con poliuretano. El día que se agote la producción de alimentos la ciencia habrá descubierto el alimento nutritivo totalmente elaborado con material plástico. Quizás la especie humana ya no exista como tal pero será reemplazada por robots eternos que seguirán reparándose unos a otros .
Ni yo mismo sé porqué tu cuento me causó refleccionar todo ésto.

Artistalight dijo...

No sé que sea...pero se me hizo bonito :) es un relato que no sabe a donde llevar al corazón, a la tristeza de la muerte o a la liberación... excelente :)

HÉCTOR RIVERO dijo...

sabía que la palabrita vendría ser un dilema, ja-ja-ja. Eso es un hueso plástico, pero no quise mencionar la plabra hueso tan temprano..así que la voy a sustituir tal vez por "un happy catch"de colores...Gracias amigos...un abrazo

Anita Dinamita dijo...

Héctor, es encantador el cuentito... "con sus ojos sonrientes y estrellados no paraba de darnos las gracias" esa frase me encanta.
El título duele
Un abrazo

Bicefalepena dijo...

No recibir ni eso tan siquiera. ¿En qué mundo de contrastes tan estúpidos vivimos?
Lo podemos tener al lado y mirar para otro lado girar la cabeza, y leerlo en un periódico y pensar: Cómo no se ha dado cuenta nadie de lo que estaba pasando...
Esto es absurdo.

Un abrazo

Carmela dijo...

Cuando veo a alguien así siempre me pregunto el porqué de su cara de felicidad.
¿No estaremos nosotros equivocados?
Un biquiño y preciosa entrada Hector.

carlos de la parra dijo...

Buena atrapada,Carmela. Los más sencillos andan dos pasos adelante en algunos aspectos. Por algo sonríen.

Torcuato dijo...

Una preciosidad de cuento.
Un abrazo perruno Hector.

HÉCTOR RIVERO dijo...

Gracias, mi gente.

Tesa dijo...

Perra vida...

Artistalight dijo...

:( pobre propileno, el relato es hermoso..simplemente hermoso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.