Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 26 de octubre de 2010

Palpitaciones

                            

Doctor, es que hace poco que murió mi padre, yo lo amaba demasiado, desde entonces he estado nervioso, he tenido palpitaciones fuertes, tanto que me asustan. El doctor lo examinaba mientras hablaba, respire profundo le decía. Y al terminar concluyó que su corazón estaba sanísimo, que no se debía preocupar. Salió de allí, se fue a su casa, y de nuevo una rabia sorda, un dolor profundo le embargaba
"Porqué, porqué te has ido? no sabes que yo te amo y que no quiero respirar, si tu no respiras, que te extraño...que te quiero"
Se llenaron sus ojos de lágrimas y revivió de nuevo el aciago día en que murió. Se tocó el pecho, su corazón latía alocadamente, más fuerte que nunca, temió morir allí mismo. Y en su corazón un padre desesperado daba golpes en las paredes y se le escuchaba decir:
"También te amo hijo mio, estoy aquí...siempre estare aquí "


6 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Intensamente emocional y auténtico.
Los seres queridos poblan para siempre nuestros corazones.

Maite dijo...

Sensibilidad a flor de piel. Un abrazo

Artistalight dijo...

Gracias amigos, confieso que mientras lo escribía lloré a mares, pensando en mi amado Padre, un abrazo.

HÉCTOR RIVERO dijo...

Las reaciones de duelo varían en las personas de acuerdo a su inteligencia emocional. Es un tema muy fuerte.Por supuesto que la muerte de un ser querido es una de esas situaciones en las que necesitamos algo más que simplemente “superarlo”. Pero, gloria al Credor, es solamente un cambio de estado, porque somos espíritus libres e inmortales. Besos y abrazos.

Carmela dijo...

Muy sentimiental. Creo que todos nos sentimos así en algún momento dado por algún ser querido.
Bicos

Torcuato dijo...

Muy, pero que muy intenso y bello.
Un beso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.