Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 25 de octubre de 2010

Tu voz

Tu voz

Quiero escuchar tu voz,

Anoche soñé que me hablabas.

Soñé que tu voz revivía mis sueños muertos,

Soñé que tu voz curaba mi infinita soledad.

Escuché tu voz e inundabas mi rincón.

Tu voz me libra del oscuro precipicio debajo de mis pies.

Tu voz, sólo tu voz me hace respirar.

Tu voz rescata mi alma oscilante.

Hoy, hoy anhelo escuchar tu voz.

Déjame escuchar tu voz.

Una vez más. Háblame hoy.

Quiero escuchar tu voz.



9 comentarios:

Artistalight dijo...

Ojalá te hable hoy :) Muy hermoso Daniel

Anita Dinamita dijo...

Precioso!

Torcuato dijo...

Si no te habla...
no la escuches.
Bonito Daniel.
Un abrazo.

HÉCTOR RIVERO dijo...

Sé lo que se siente nadar en un mar sin voces dulces, amables, melodiosas...un cordial abrazo.

Maite dijo...

Cuando alguien debe suplicar para oir, tal vez sea mejor dejar de escuchar.
Muy romántico, Daniel.

Daniel J. Hernández dijo...

Aristalight: Gracias, espero que me hable, es lo que más anhelo. Su voz, solo eso. ¿Hermoso? Cuando habla, cuando permanece en silencio es terrible.

Anita: Gracias, Precioso cuando me habla, terrible cuando calla.

Torcuato: Mi oído siempre está atento a su voz aunque calle por ahora. ¡Que bueno que te agradó!.

Héctor: Todo es penumbra en la inmensidad del oscuro mar. A veces me inunda tan torva soledad. Ló único que me puede curar es la voz.

Maite: ¡Claro Maite!, lo único que anhelo es escuchar su voz, con todo mi ser. Me gustó lo que escribiste: "Cuando alguien debe suplicar para oir, tal vez sea mejor dejar de escuchar".

Abrazos repartidos.

Carmela dijo...

Vaya, acabo de pegar yo en mi blog un post con el mismo título.
Menos mal que no se parece en nada.
Precioso poema, lindísimo.
Un biquiño.

Daniel J. Hernández dijo...

Caya Carmela casualidad, parece que hoy compartimos inspiración. Ya leí el tuyo y le encontré parecido curioso.
Gracias.
Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

La voz no siempre hay que escucharla con los oídos.
A veces basta la memoria.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.