Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Juan 13:34

El sacerdote empezó el sermón aquella mañana:"Un nuevo Mandamiento os traigo... amaos los unos a los otros…"
Cuando hubo terminado la ceremonia, no estaba seguro de si el mensaje había llegado de manera adecuada a sus fieles. En el banco de la primera fila una joven que no le había parado de mirar con ojos picantones, comenzó a desabrocharse los botones de la blusa.

10 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Esto le pasó por no aclarar:
"y a damas que les interese a fondo poner ésto en práctica pasen más tarde para tratar éste asunto en privado."

Maite dijo...

Uy, uy, uy, si es que hay quien se lo toma todo a lo literal ;-) qué peligro!!

Luisa Hurtado González dijo...

Eso le pasa por repetir el discurso y no adaptarlo a los tiempos que corren, un problema muy enquitado en la iglesia católica.

Anita Dinamita dijo...

Muy bueno, en plena misa quieren practicar lo aprendido en la homilía.

Javier Domingo dijo...

he aqui el por que de la vision de la iglesia hoy en dia, su mala interpretacion

Bicefalepena dijo...

Siempre es importante la retroalimentación...
¡Mensaje captado!
Un abrazo

Artistalight dijo...

En qué quedamos? Nos amamos o no?
:)

Puck dijo...

jaja divertido y muy instructivo para quienes interpretan al pie de la letra jaja
saludillos

Elèna Casero dijo...

Pero bueno, ¿seguimos los mandamientos o no?

Muy bueno.

Saludos

Carmela dijo...

jajaja genial.
Es que no nos enteramos.
Bicos No Comments y sí comento, ale.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.