Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 11 de diciembre de 2010

Pasiones calladas

Eva levanta pasiones, además de por su atractivo y sensualidad, por la lucha dialéctica continua con lo que ella considera injusto, resulta tierna en ese aferrarse a la justicia del mundo. Y es divertida, y su risa es contagiosa. Pero ella no sabe lo que despierta en los demás.
Antonio es un buen contrincante, contra él se disparan muchos de sus argumentos, él, como todos, la mira de otra manera, y Eva a Antonio también, pero parece que ninguno quisiera saberlo o al menos no lo quieren aceptar. Cuando nos reunimos, todos percibimos esa tensión: miradas que se huyen, manos dejadas cerca al azar, roces que chispean.
Lo mejor de reunirnos con ellos es que dejan su tensión sexual esparcida por todas partes, y quien puede la recoge y la hace suya. La otra noche estuvieron en casa, y al marcharse, nuestra pasión pudo oírse en el ático, aunque vivimos en el segundo. Eso sí, debemos dejar pasar tiempo para invitarles otra vez, necesitamos recuperarnos.

11 comentarios:

Towanda dijo...

Eva y Antonio, ¿dónde dices que van este fin de semana?. Me gustaría mucho conocerles.

Muy buena historia. Un beso Anita.

Artistalight dijo...

Esperamos que al hacer el amor, nuestro marido no piense en Eva...ni nosotros en Antonio :) Siempre excelente Anita.

Anita Dinamita dijo...

O nosotras en Eva y ellos en Antonio ;)
Gracias a las dos... Towanda, acabo de ver a Antonio pero Eva no estaba, así que esta noche a ver la tele, ja ja
Abrazos

AGUS dijo...

Qué bueno. Menudo golpe de efecto final. Me gustó mucho Anita ese recurso imaginativo que te sacaste de la manga al final.

Un abrazo.

Puck dijo...

Ya te lo dije, pero como me sigue gustando lo repito. ES genial jaja.
Saludillos

Cartaphilus dijo...

Qué bueno, Anita. Muy muy divertido. :)

Carmela dijo...

jjajaja que bueno.
Estupendo Anita.

Claudia Sánchez dijo...

Buenísimo Ana! me encantó!
Saludos!

Maite dijo...

Me gustó mucho, contiene mucho sentimiento y eso, en literatura, se nota. Un abrazo.

Relatadamente tuya dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Relatadamente tuya dijo...

Me dejas sin palabras Anita, al menos que sirva para alguien tanta electricidad... jajaja. Me gusta mucho el final.
Un abrazo electrico.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.