Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 27 de diciembre de 2010

SI ELLA PUEDE,¿PORQUÉ TÚ NO?

Por fin la habían dejado en paz, apoyada en una pared cualquiera de una casa cualquiera.
Era un escoba vulgar, palo y faldas de paja, esa paja ya gastada de tanto uso.
Todos los días un par de manos la sacaban de su retiro y la manejaban a su antojo; ahora derecha, ahora izquierda, ahora restos de comida o telarañas, tanto daba y ella no podía protestar, no poseía voluntad propia.
Sólo durante la noche el tiempo era de ella y, aunque inmovilizada, podía pensar en como escapar de aquella esclavitud. Tenía que lograrlo antes de que fuera tarde y acabar en el contenedor de basura mas cercano, en medio de todo lo que ella había barrido.
Pero ella no era basura, ella era una ESCOBA. Así que comenzó a desear elevarse del suelo. Y cada vez deseaba y deseaba con más y más fuerza. cerrando los ojos e imaginándose que era ave que cruzaba el cielo, hoja del árbol que el viento elevaba, estrella fugaz que el cielo surcaba, globo de feria escapado de manos de un niño... 
!Y el milagro se hizo! Sintió como sus pajas dejaban el contacto con el suelo alejándose cada vez con más velocidad, tanta que como un cohete atravesó la ventana más cercana, rompiendo el cristal en mis pedazos y desapareció en la inmensidad de la noche.
Al día siguiente, otra escoba recién estrenada, ocupaba su lugar barriendo los restos de cristales que ella había dejado, manejada por unas manos desconcertadas.


Carmela

8 comentarios:

Patricia dijo...

Bella metáfora de la audacia en el autoconocimiento.
Me encantó leerte Carmela

El Gaucho Santillán dijo...

Excelente.

trascender al destino cierto.

Bien escrito.

Un abrazo.

escarcha dijo...

si ella puede, por qué tu no?
BELLO!!!

saludos!

carlos de la parra dijo...

Las escobas han cobrado vida en éste relato tan dinámico.
Escobas voladoras que no necesitan bruja para despegar.

Carmela dijo...

Patricia, gracias por tu comentario, se agradece.
Bicos.

El Gaucho, el destino siempre es incierto, porque como tal no existe.
Otro biquiño para ti.

Escarcha, todos podemos.
Bicos preciosa.

Carlos, quien te dijo que no iba yo encima? jajaja
Biquiños mestre.

Gracias a todos por dejar muestras de vuestros pensamientos.
Nada más hermoso que la compañía de vuestras letras.

David Figueroa dijo...

...Y encontró una bruja que la pilotara, la misma que la convirtió en escoba voladora. Buen micro.
Un abrazo, Carmela

Towanda dijo...

Porque no siempre nuestro destino está escrito...

Muy buen relato.
Abrazos

Artistalight dijo...

Desde que he leído tu relato, no puedo dejar de vigilar a mi escoba, es que la veo y me parece que trama algo, me ha parecido muy original tu escrito, un abrazo Carmela.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.