Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 7 de diciembre de 2010

45.

...Y mientras Dios deshojaba margaritas con mi conciencia, el demonio se sentó a mi lado y yo sucumbí a sus encantos...


Blanca

15 comentarios:

Artistalight dijo...

No quiero imaginar la cara que puso Dios, al llegar al último pétalo... No me quiere :(
Muy bonito Blanca.

LA NOVIA dijo...

Hoy día Dios no debería distraerse ni un minuto!!!!

Bello Blanca!!!!

Íngrid dijo...

Si es que en esta vida no se puede ser ni lento ni indeciso.
Buen micro.
Besos

carlos de la parra dijo...

Explica muchas cosas.

Javier Domingo dijo...

fiel retrato de los hombres

Millz M dijo...

Somos humanos, no Dioses, aunque dicen algunos que tenemos algo divino dentro.¿? ¡Hermoso!

Patricia dijo...

No te sientas culpable, la seducción es el trabajo que mejor hace ese del tridiente. En palabras de Serrat 'el juego que mejor juega y que mas le gusta'

Me ha encantado tu hiper breve Blanca.

Puck dijo...

Al final nos gustan los malos. Saludillos

HÉCTOR RIVERO dijo...

Vaya por los malos, pero algún día la tendrán. Un abrazo.

calabacita exiliada dijo...

y qué hacemos con la responsabilidad personal, la libertad, dónde la ponemos. Muy bueno, invita a la reflexión.

Bicefalepena dijo...

Buen juego para plantearse la vida de otra forma: Quien piensa, pierde...
Una abrazo

Elèna Casero dijo...

Es que no te puedes encantar ni un minuto. ni deshojar margaritas, el tiempo pasa ....

Carmela dijo...

Si no somos un poco malillos, donde está la salsa de la vida?
Biquiños Blanca.

Puri dijo...

Y quién no se deja seducir por el diablo... ¡siempre es más divertido que Dios con todas sus obligaciones!
Estupendo micro

Artistalight dijo...

Puri...vete a confesar :) ajaja Un abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.