Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 27 de diciembre de 2010

Psiquiátrico

Que por qué estoy aquí? Básicamente por no oír.
La noche anterior habíamos tenido una horrenda pelea, nuestra primera pelea, la última.
El cariño que nos teníamos le puso el freno a la pelea, y luego nosotros le pusimos el freno a la relación, bueno, ella decidió cortar y yo estuve de acuerdo.
No dormimos, fue una larga noche, cortamos la relación, pero también cortamos con el rencor, hablamos mucho.
En la madrugada ella se bañó; se puso su ropa preferida, la de volar me dijo (ahora lo entiendo); con calma mientras seguíamos hablando ya sin lagrimas en los ojos, hizo la maleta.
Ya estoy lista, me dijo, me dio un beso suave en los labios, me cerró los ojos con su mano derecha y soltó un casi imperceptible adiós.
No cogió la maleta, se dirigió al balcón, yo me quede con los ojos cerrados, paralizado, según lo que oía imaginaba lo que estaba pasando, pero aun así me fue imposible moverme, oí que se subía a la barandilla, y yo no me pude mover.
Sin abrir los ojos oí cuando saltó; completamente inmóvil y ciego esperé durante horas, pero nunca la oí caer.



http://relatosenlinea.blogspot.com/

13 comentarios:

carlos de la parra dijo...

En éste tipo de suicidios siempre es de lo más impresionante el momento del papayazo.
No sólo se matan sino eligen una forma dolorosa de irse, como afirmando lo de: "La vida es perra y luego te mueres".
LUEGO,el personaje que la ve irse al balcón ,intuye lo que sucede y se queda paralizado,me resulta insoportable.
Digo,si uno contempla tal acción en inicio, hay que tener un sistema de reflejos en su lugar y resortear y evitarlo, no paralizarse.
Por otro lado como relato era una pareja condenada a su propia disfuncionalidad.

El Gaucho Santillán dijo...

Se espera el desenlace, "con calma desesperaciòn...".

Es un relato duro, fuerte. Pero atrapante.

un abrazo.

Puck dijo...

Sí, yo también lo esperaba pero no por eso perdió interés. Realmente transmites que fuera algo inevitable
Saludillos

Cartaphilus dijo...

Me gustó mucho. Yo creo que un micro (sé que muchos no estarán de acuerdo) no tiene que tener un final sorprendente, o un giro. Si lo tiene, bien; si no, puede solo ser bello en la forma y en el fondo. Cuenta el relatar algo intensamente y bien, como aquí.
Una micro-opinión modesta :)

escarcha dijo...

me ha gustado mucho.
está ahí por no oir.
contar los sucesos y lograr a través de estos la explicación de su presente, del porque de ese psiquiátrico.
tal vez no la escucho caer porque no quería aceptar su final.
De todas maneras todo queda librado a la imaginación del lector.

Patricia dijo...

A mí me ha encantado David. El narrador no espera sorprender sino conmover. Y lo logra.

Coincido con Cartaphilus, un micro, tampoco un cuento o una novela, no tiene la obligación de sorprender. Se trata de contar austera, dignamente, una historia, de modo que el lector quede atrapado hasta el final

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Muy bueno.
Las decisiones que se toman con calma y sin lágrimas son a veces las más importantes.
Me ha gustado como has retratado a ambos lados de la pareja, ambas reacciones me parecen posibles y al poner el micro más cerca de la realidad simplemente es mejor.
Felicidades.

Carmela dijo...

Siempre respetuoso el suicidio. Decisión nada fácil y muy mal vista.
Quizás se piense que mejor las maletas y puerta, quizás no valoremos una situación así como para tomar esa decisión.
Pero la libertad es básica en cada persona. Ella tomo esa decisión. El la tomo en no querer escuchar la caída.
Bicos y muy buen relato.

David Figueroa dijo...

Carlos, coincido en todo lo que has comentado.
Un abrazo.

Gaucho, me gustan las impresiones que has sacado del micro.
Un abrazo.

Puck, gracias, me gusta haberte transmitido eso.
Un abrazo.

Pilar, gracias. Es verdad, el giro inesperado es, tal vez, la herramienta más utilizada en la literatura breve, pero no por eso la única.
Un beso.

Escarcha, gracias. La idea es esa, dejarlo a la interpretación del lector. Por qué no un poco de fantasía, y pensar que ella se fue volando?
Un beso.

Patricia, gracias! Si te he logrado conmover, me siento satisfecho.
Besos.

Anónimo, gracias. Sí, eso era un poco lo que quería plasmar, esas rupturas consensuadas, no por ello menos trágicas, aunque aquí la tragedia está servida.
Un abrazo.

Carmela, sí, la idea en la literatura no debe ser moralizar. Que cada quien haga la lectura que quiera, o que pueda.
Besos.

Bicefalepena dijo...

David, es difícil contar lo que has contado transmitiendo la calma de los hechos y la dureza de los mismos. La locura parece ser la única vía de salida para los dos personajes, y la tuya, simplemente narrarlo.
La sorpresa está en no oír el final ni intuirlo tan siquiera el protagonista.
La paralización viene de la esperanza... Es un sinsentido...

Un abrazo admirado.

David Figueroa dijo...

Gracias bicefa! Me encantó tu análisis.
Un abrazo sonrojado.

Artistalight dijo...

A veces las situaciones son tan dramáticas, tan desoladoras, que la mente se nubla para siempre, para escapar de tan trágico suceso, es un mecanismo de defensa y sí se pueden dar tantos finales, me gustó el que le dijiste a escarcha...que salió volando como un pajarillo :)

David Figueroa dijo...

Artista, buen análisis. Me gusta que puedas ver más finales.
Un abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.