Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 3 de diciembre de 2010

Molino de tiempo

Pasan los días
y los recuerdos se van haciendo pedacitos de olvido...




Hector Ugalde UCH

17 comentarios:

Artistalight dijo...

Precioso, :)

Luisa Hurtado González dijo...

Y cuesta tanto, a veces.

Maite dijo...

Me gusta mucho el título, da sentido a todo lo demás. Un abrazo.

su dijo...

Pedacitos perdidos en el tiempo...me gustó mucho. Un 10. Abrazos.

Bicefalepena dijo...

Genial Héctor. Gran retrato de la nostalgia.
Un abrazo

LA NOVIA dijo...

Excelente...

Corto, simple y profundo...

Saluditos

Patricia dijo...

Texto que tiene la genialidad de estar en el cruce exacto entre la reflexión, el cuento y la poesía Bravísimo Héctor!

Claudia Sánchez dijo...

Precioso Héctor! El tiempo es el gran transmutador. Me gustó!

Libelulosa dijo...

el tirano tiempo que nada lo perdona.. ni a los recuerdos

carlos de la parra dijo...

Hermoso ver lo que se recuerda del olvido, que además al paso del tiempo la mente colectiva le suma lo que jamás ocurrió y forja las leyendas.

Juan Vásquez dijo...

Héctor, vos sos un teso para escribir esos hiperbreves, felicidades-

Feliz fin de Semana.

Kum* dijo...

Genial, Hector. El título me pareció sublime.

Un abrazo.

Kum* dijo...

Genial, Hector. El título me pareció sublime.

Un abrazo.

Kum* dijo...

...mira, hay eco.

Puri dijo...

Tan corto y expresando tan profundamente el paso del tiempo que lleva de la mano al olvido...
También me ha hecho pensar que hay recuerdos que no pasan por el molino del tiempo y que se quedan ahí, engordándose en nuestra cabeza, con los adornos que nosotros les ponemos...

Puck dijo...

Precioso!!! recuerdo, tiempo, olvido
Saludillos

Carmela dijo...

Hector, crees que se puede olvidar algo de todo? e incluso hay cosas que no se podrán olvidar en al vida.
Eres genial en tus micros, me enseñas mucho.
Bicos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.