Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 11 de diciembre de 2010

Recuérda... me

“… Espero que recuerdes, aunque sea un minuto, lo que fuiste… lo que fuimos y me dediques un gesto, aunque mudo, para entender que continúas conmigo. Lo sabré entender y me ayudará a seguir adelante…”

Así terminaba la carta que Laly le había escrito a su amado Francisco.

La depositó en la bandeja, dónde le había preparado el desayuno.  Al lado, un sello comprado el día de antes en una antigua Filatelia, no en vano,  Francisco había sido buen aficionado al bello arte de coleccionarlos.
Allí esperó sentada en su butaca a que él, su primer gran amor, iniciara el protocolo de todos los días con las tostadas y el café. Sin palabras… Con la mirada perdida en la taza o en la cucharilla… En su mundo de ausencia…

Una gota de café salpicó el sello y una exclamación, apenas perceptible, hizo que Laly le escudriñara con esperanza. Francisco tomó el sello y se lo llevó al jersey para limpiarlo; lo miró; lo volvió a limpiar y se lo llevó a la cara para notar la caricia en su mejilla… Cogió la carta con ambas manos y, por primera vez en mucho tiempo, pareció que leía. Los ojos bajos siguiendo cada línea… de izquierda a derecha… de derecha a izquierda.

Paró. Se llevó la carta a los labios y, con los ojos cerrados, la besó. Levantó la mirada, como un niño asustado, buscando los ojos de la mujer. Ojos nublados,  inundados de líquido. Parpadeó y las lágrimas comenzaron a fluir…

Cruce de miradas que reflejaban el inmenso amor que se sentían.

Tendió su mano hacia ella y le dijo: “Te recuerdo y te amo, ¡te amo tanto!… que me duele  tenerte apenas por un instante…”. Un profundo beso selló el reencuentro de los enamorados.

Segundos de delicada lucidez en meses de silencio.  La enfermedad de Francisco les acababa de conceder un breve tiempo de ternura… suficiente para seguir adelante.

12 comentarios:

Artistalight dijo...

Qué belleza, qué ternura, mil felicidades Towanda.

carlos de la parra dijo...

Gran relato, que final.

Luna dijo...

Que real parece todo mientras vas leyendo... Que bonito final para una angustia diaria, a veces necesitamos lo que sea para poder tener la sensación de que nuestras luchas tienen un sentido, supongo es lo que esperaba Laly, que su historia no hubiera caido en el olvido para su amado...
Me gustó!
Un besito, y gracias por tu visita, me hiciste sentir muy bien con tus agradables palabras ;)

Towanda dijo...

Ha sido mi primera colaboración como microrelatista y quiero agradeceros a cada uno vuestras palabras.

Artistaligth, gracias por inaugurar los comentarios con palabras tan gratificantes.

Carlos, también muchas gracias.

Luna, pues ¡claro! que las luchas tienen sentido. Fíjate en Laly, o en cualquier ser querido de alguien que cae en el olvido, son auténticos luchadores por intentar
sacarle de su "pozo"...
Gracias Luna por tus palabras que, como ya digo, en mi primer día son tan bien venidas.

Anita Dinamita dijo...

Duele y reconforta este relato... las enfermedades mentales dando una tregua al amor!
Ahora Laly podrá tirar el resto del tiempo con Francisco, sabiendo.
Un beso Towanda

Towanda dijo...

Como bien has dicho: "tregua al amor"... Me hubiera venido bien hasta como título. Gracias por enviarme esas palabras tan Bonitas.
Un beso también para ti, en mi debut.

AGUS dijo...

Una perspectiva distinta y valiente que, sin embargo, emerge de la cotidianiedad de las pequeñas cosas. De impecable, factura. Felicidades por el debut.

Abrazos.

Puri dijo...

Muy buen relato, muy tierno, triste pero con una luz de esperanza. Desde que comencé a leerlo estaba yo esperando ese gesto de él, lo deseaba tanto como la protagonista.

Towanda dijo...

Agus y Puri, gracias por el apoyo en éste, mi primer relato.
A veces los pequeños gestos son más importantes que las grandes gestas...
Fijaos que generosa es la protagonista que se considera satisfecha con un gesto de él.

Puri, Agus un abrazo para los dos y muchas gracias.

Stewart dijo...

El tema es fascinante, towanda.

Soy un amante de los relatos mínimos, así abordé yo el tema en mi blog:

http://cuenticoscuanticos.blogspot.com/2010/11/alzheimer.html

Espero que pases y leas.

Abrazos cuánticos.

Carmela dijo...

Towanda, pues genial lo haces.
Bicos y sigue así.

Towanda dijo...

Stewart, gracias por tus palabras y tus abrazos cuánticos. te visitaré.

Carmela, también a ti, gracias por tu ánimo y por tus bicos (no sé lo que es= besos? afectos?). Muchos bicos para ti.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.