Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Piensa bien lo que deseas

Casi siempre que veía a su mujer cuidar al recién nacido se le oía decir: "¡Qué envidia! ¡Quién pudiera vivir como él!: sin responsabilidades, duerme todo el tiempo que le apetece y cuando quiere, puede hacerse sus necesidades encima que enseguida le limpian, le dan de comer, le miman, le besan,…" Tantas veces lo repitió que por alguna incomprensible razón un día consiguió su deseo. Aquella mañana cuando vio que ahora él era el que podía hacer todas esas cosas lamentó haberlo anhelado con tanto ahínco. El genio que le concedió el capricho se equivocó en casi noventa años.

10 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Me quedé en incertitud con el final.No quedó claro si los 90 años de error tuvieron lugar en forma de regreso a época pasada o lo opuesto hacia el futuro.

Luisa Hurtado González dijo...

Mi lectura es que se ha descubierto con 90 años y un desea cumplido: sin responsabilidades, haciéndose sus necesidades encima,... Vamos, lo que es la vejez.
Muy duro y real como la vida misma, Luisa.

Bicefalepena dijo...

Mucha guasa la de ese genio.
Muy bueno el final.
Un abrazo

Torcuato dijo...

Está bien el micro pero se le ve venir demasiado pronto.
Este micro, creo que sería bueno para un hiperbreve.
Un abrazo, Miguel.

Patricia dijo...

Creo que se trató de un genio malvado, lo envejece. Da rabia y tristeza: hacia allí vamos...

Saludos Miguel

Javier Domingo dijo...

Muy bueno, retrata fielmente lo cíclica que es la vida

Miguel dijo...

Carlos de la Parra creo que la solución está en el siguiente comentario al tuyo.

Luisa Hurtado mejor de los que tú lo hiciste no se puede explicar.

Bicefalepena hay genios "pa tó". Este desde luego guasa tiene un rato.

Torcuato quizás tengas razón. Eso es lo que tiene el escribir todas las historias en 99 palabras. Realmente la historia surge en un comentario que últimamente he oído frecuentemente y de ahí había que sacar las 99.

Patricia por suerte, o desgracia, hacia allí vamos todos.

Javier Domingo en lo que se refiere a su estado actual desde luego es un proceso cíclico. Lo malo es que se supone es que el ciclo cuando llegas a donde está él se acaba.

Saludos para todos. Muchas gracias por vuestros comentarios.

Towanda dijo...

Muy breve y muy bueno... Por eso hay que tener mucho cuidado con los deseos, como muy bien titulas.
Un saludo.

Maite dijo...

Ya te lo había leido, me pareció bueno entonces, y ahora también, es en lo que nos acabamos convirtiendo, en bebés, cerrando el círculo.

Miguel dijo...

Towanda, Maite os agradezco vuestras palabras. Realmente hay que tener en cuenta con qué genio tratas si no quieres tener problemas porque hay algunos que no entienden bien las instrucciones.

Saludos

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.