Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Viceversa.















     En el instante en que nació recordaba perfectamente cómo y cuándo iba a morir. De todo lo que habría de acontecerle, de todo lo que durante su larga vida iba a ir aprendiendo, tenía ya nítida memoria.

     A las pocas semanas de edad, cuando pudo por fin articular palabras, se arrancó satisfecho el chupete y ante el asombro de sus progenitores, intentó explicarles la situación.
 
-No, no es que vea el futuro. Simplemente lo recuerdo.

     Y tal y como recordaba que iba a ocurrirle, pronto constató que todo lo que acontecía lo olvidaba irremediablemente al instante, viviendo así una vida viceversa, con el futuro en la memoria y el pasado en la conjetura.

     Con los años fue cumpliendo al pie de la letra el guión marcado por sus recuerdos, evitando los problemas que recordaba que evitaría en su futuro y cometiendo los mismos errores de los que tenía memoria.

     Nunca consiguió salirse de aquel rumbo. Cada vez que intentaba cambiar algo, recordaba súbitamente que ya lo había intentado cambiar en su futuro, terminaba haciendo, sin querer, exactamente lo que su memoria futura le indicaba y entraba en círculos viciosos de paradojas temporales que lo dejaban exhausto. Resultaba inútil intentar evitar lo inevitable. Fuera lo que fuera lo que iba a suceder, en realidad ya había ocurrido más adelante. Lo recordaba muy bien.

-Mi memoria es una aguafiestas –solía decir –nada me sorprende y todo se borra al instante.

     El día en que murió, sus recuerdos alcanzaban apenas un puñadito de horas, el tiempo que le quedaba por vivir. Mientras, el abismo de su pasado se le presentaba como una equívoca laguna de noventa y siete años. Tampoco al final hubo sorpresas. Como recordó toda su vida, sus últimas palabras fueron:

-Por fin un poco de misterio…

     Un instante después las había olvidado. Estaba muerto.

14 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Una mirada a la profundidad de la vida. Hermosa fantasía.

Su dijo...

Ya te lo había leido en tu Haikum, y como ya sabes, simplemente precioso.

Abrazos

Artistalight dijo...

Es que existe una conciencia universal, común a todos los humanos y viceversa :) que no puede ser recordada en su totalidad, pués entonces se revelaría el secreto de la vida. Siempre interesante lo que escribes.

Patricia dijo...

'Con el futuro en la memoria y el pasado en la conjetura' ... simplemente genial. Excelente texto cuya última línea convierte en tragedia.
¡Bravísimo Kum*!
Un abrazo

HÉCTOR RIVERO dijo...

Siempre encantándome, Kum. Un abrazo.

Juan Vásquez dijo...

Excelente texto, excelente!!

Bicefalepena dijo...

Genial Kum, genial.
Enhorabuena.
Un saludo

Puck dijo...

Sigue impresionándome esta marcha atrás o hacia delante. Saludillos

Alicia Alina dijo...

Muy buen blog, me gusta y te leo de cerquiita Te sigo. Una invitación al mío:globosagua.blogspot.com

Alicia Alina dijo...

por favor poneros en contacto conmigo a través de mi blog para este proyecto. Me gustaría participar, pero no se como ^^

Javier Domingo dijo...

Buen texto reflexivo. Hace pensar

Puri dijo...

¿El destino inexorable? ¿Se puede vivir sin memoria del pasado? Me vienen muchas preguntas a la cabeza con este cuento, lo que habla de su riqueza

Kum* dijo...

Gracias a todastodos por la compañía y vuestras palabras. Os recordaba pero no os olvido.

Besos viceversas...

Claudia Sánchez dijo...

Es excelente Kum! La circularidad inversa al extremo. Es fántástico! Me encantó!
Saludos!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.