Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 9 de noviembre de 2010

Paseos nocturnos.

Como todas las noches, se atiborraron en la gran despensa, retirándose cuando sus barriguillas ya reptaban por el suelo. Siempre con sumo sigilo para evitar llevarse un buen escobazo. Uno de los roedores olió el perfume de la mujer. Desde lo alto, esta lo miraba sonriente y serena, al contrario que otras veces. De la caja que sostenía escapaban unos granos de maíz que caían al piso. El ratón se relamió viendo ese maíz, idéntico al que acababa de devorar.


Torcuato González Toval.

6 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Oh ratón confiado.Ella te va a envenenar.

Anita Dinamita dijo...

La venganza es un plato que se sirve frío, como el maíz que este simpático y confiado ratoncito está devorando... morirá feliz!
Abrazos

Artistalight dijo...

Se presagia un triste final...al menos para los ratones :S

Claudia Sánchez dijo...

¡Excelente Torcuato!
Saludos!

Juan Vásquez dijo...

qué buen texto!!

Carmela dijo...

Yo tuve un ratón en casa y lo alimentaba con cariño.
Mi ex lo reventó a escobazos... ese fue una de nuestras desagradables discusiones jajajaja.
Por eso es mi ex.
Un biquiño de una amante de los animales.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.