Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El hayedo

"Resulta ser un lugar de lo más idílico. El silencio únicamente es roto por la dulce melodía de las hojas de los álamos silbando al viento. Y las alondras juegan a cortar con sus alas los rayos de sol que se cuelan entre las ramas del hayedo. Allí es donde, desorientadas, las viejas hadas vagan por las veredas..."
Esto es lo que le dijeron al joven escritor, y decidió partir buscando su inspiración.
Tomó la autovía del Norte, se desvió en la salida dieciocho, y como estaba cortada la N-901, reconfiguró su navegador GPS que hizo que diera con sus huesos en la autovía del Norte y le llevó de nuevo de regreso a su casa.
Embobado, el chaval miraba hacia el portal de su casa, después al navegador, de nuevo al portal de su casa..., hasta que lograron separarle del volante al que parecía haberse quedado soldado.
Dos viejas errantes se miraron a los ojos hasta que no pudieron contenerse y estallaron en una enorme carcajada al unísono que se extendió por todo el bosque.

bicefalepena

6 comentarios:

HÉCTOR RIVERO dijo...

Que de viejas traviesas! ¿Es eso un bosque o parque de Madrid? Vi unas fotos preciosas. Paz y abundancia y abrazos

Amalia dijo...

Muchos se han perdido busccando su inspiración.
Me gusta, un saludo!

carlos de la parra dijo...

Ésta es una espléndida historia que además contiene la gran lección de que todo lo que buscamos generalmente está frente a nuestras narices.

Artistalight dijo...

Excelente, no pude evitar el reirme al unísono con las dos viejas hadas :)

David Figueroa dijo...

Buen micro Bicefalepena, a ver quién es capaz de encontrar su inspiración con gps.
Un abrazo.
David.

Carmela dijo...

Bicefalepena, si piensan que con ese parato se encuentra todo... ains.
Estupendo.
Biquiños.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.