Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 29 de noviembre de 2010

La escritora

¡No sabía que escribir!, era su primera vez en ese lugar y quería causar una buena impresión. Caminó de un lado al otro poniendo distintas caras de concentración, cambiando de lapicera dos veces, ropa y peinado otro par. En ninguna de sus distintas poses de intelectual surgía algo interesante.
Otro intento: prendió velas negras y llamó a los espíritus de musas muertas que se presentaran para ella. Cuando una pequeña brisa apagó la llama, abrió los ojos y se encontró con una horrible aparición, de aspecto dantesco, sentada frente a ella con la netbook en sus piernas decidida a aportar su granito de arena con la energía cósmica de la imaginación… la pobre escritora sufrió un infarto; de ahora en más tendré que ser yo, musa y relatista.



www.palabrasqueconjuran.blogspot.com

11 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Que bueno que supliste a ésta posadora que confundía el trabajo de las letras con la moda.
Bravo.

Juan Vásquez dijo...

Le fue muy bien a tu escritora! que bueno por los lectores.

Artistalight dijo...

Asi que las musas...pueden ser feas? yo pensé que eran lindas y etéreas como las hadas. Al menos tienen buen corazón... Pobre escritora :S

Musaraña dijo...

Va a ser el problema que invocaste a unas musas muertas, cuando ellas están bien vivas!!

HÉCTOR RIVERO dijo...

¡Ay, menos mal que no invocastes a las musas viudas! Tentarlas es fácil, lo dificil es salir de ellas...Un beso.

Puck dijo...

jaja lo de las musas negras me ha encantadao!!!mmmm me apunto la idea, si me dejas
Saludillo

Patricia dijo...

Musas muertas: qué imagen. A vos sí se te dan las metáforas...
Lo lamento por la escritora pero estoy segura que esta musa la suplirá muy bien
Un abrazo.

Bee Borjas dijo...

Lo que te faltaba! Microrrelatos!
Què buena historia! Grande Dianita!

Javier Domingo dijo...

mmm me ha gustado, sobre todo esa vision que nos ofreces de la inspiracion

Claudia Sánchez dijo...

Muy bien Musescritora... ahora no podrás usar la excusa del poeta, que "las musas han pasado de mí, andarán de vacaciones".
Bienvenida!

Millz M dijo...

¡Qué bueno! Me gustó. Saludos cordiales

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.