Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 25 de noviembre de 2010

Llegada

Si bien lo esperaba, me sorprendió su llegada. Tal vez por hacerlo a deshora y sigilosamente.
Fue esta madrugada mientras dormía. Lo sentí escabullirse entre mis sábanas y trepar por mi cuerpo desde la punta de los pies. Fue muy cauteloso, no logró despertarme del todo. Hurgaba suavemente en cada pliegue de ropa que yo, adormilada, volvía a acomodar, como clara señal de que se fuera.
No lo conseguí. Amanecí abrazada a mis piernas, hecha un ovillo, la piel erizada, el cobertor en el suelo. Me levanté de un salto, decidida y encendí la calefacción. El invierno finalmente llegó para quedarse.

Claudia Sánchez

11 comentarios:

Patricia dijo...

¿Un amante despechado, un ladrón, un fantasma?
El invierno.
Simple y bello

Un abrazo

Víctor dijo...

Ya te lo había leído y me sigue pareciendo un micro enorme. Un abrazo, Claudia.

carlos de la parra dijo...

Precioso retrato de un invierno que se acurruca y te acompaña.
El frío tiene su lado bueno. Se puede aprovechar para hacer ejercicio y se derrota facilmente comiendo avena caliente con frutas.
Feliz invierno.

Puck dijo...

No sé porqué, pero yo estaba pensando en un gato. Me gustó esta manera de ver la llegada del invierno. Saludillos congelados

Carmela dijo...

El invierno fuera de la cama... sólo faltaba dormir con friooooo.
Bicos congelados los míos hoy, puf.

Maite dijo...

La imagen es precisa y muy gráfica, la he visto allí tumbada, abrazada a sus piernas, temblando de frío. Estupendo, Claudia, estupendo.

Javier Domingo dijo...

me encanta :)

Puri dijo...

Muy bueno. ¿Quién podía imaginar que ese que se colaba entre sus sábanas era el frío invierno?

Daniel J. Hernández dijo...

También me invadió a mi. Lo malo es que me provoca problemas de salud.
Un beso Claudia.

Claudia Sánchez dijo...

Gracias gente por los comentarios. Me siento un poco avergonzada porque estoy con muy poco tiempo y les debo lecturas y comentarios a todos. Y en diciembre, siempre se complica más. Prometo ponerme al día en cuanto pueda. Gracias a todos!
Saludos!

Anita Dinamita dijo...

Magnífico Claudio, has conseguido que el invierno llame tiernamente a la puerta o se cuele de manera maravillosa, dan ganas de dejarlo entrar!
Abrazos

Sobre lo del deber... no creo que debas nada a nadie, lo que no lees te lo pierdes pero seguirá estando ahí para cuando tengas tiempo, no tengas prisa y vive!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.