Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 28 de noviembre de 2010

Miedo.

-"Uno, dos, tres, cuatro, no hay nadie ahí. Uno, dos, tres, cuatro, respiro despacito no me vaya a oír".
Juan se escondía debajo de las mantas, cada vez más asustado, no quería mirar lo que sucedía afuera, apretaba los ojos y se encogía.
-"Es una pesadilla, nadie viene a por mi".
De repente volvió a escuchar los pasos.
-"Uno, dos, tres..." Contando trataba de distraerse, aunque los oídos seguían intentando captar cualquier ruido extraño.
Se imaginaba al monstruo grande, con una boca enorme llena de puntiagudos dientes y rápido a la hora de comerse a sus víctimas, porque claro se las comía, ¡era un monstruo!.
-"Uno, dos, tres...¿y si me escondo más abajo?...sí, sí...así no me verá".
La almohada le servía para taponar la entrada y aunque empezaba a sudar la gota gorda, prefería pasar un poco de calor a ser descubierto. Y de nuevo se oyeron ruidos.
-"ALEX...¡SE VA A COMER A ALEX!...pobre hermanito, seguramente no se escondió bien... Uno, dos...ahora vendrá hasta mi cuarto, ¡qué suerte tienen mis padres de dormir al fondo del pasillo!...ahora viene a por mi... UNO..."

-"Pero Juan, ¿qué haces tan tapado?. Sube para arriba y deja de jugar que ya es tarde... Buenas noches diablillo".
-"Buenas noches papá".
Y después de un suspiro se dijo a si mismo;
-"Ves tonto, no había nadie".
Horas más tarde se despertó. Todavía era de noche y aún estaba oscuro...muy oscuro.

-"Uno, dos, tres, cuatro...¡ES PAPÁ, ES PAPÁ!".


su

7 comentarios:

Javier Domingo dijo...

el miedo siempre viene desde dentro
un saludo

Torcuato dijo...

Muy inquietante, su. Te deja muy pensativo. ¿Quién nos cuida de quien nos cuida?
Un beso.

Artistalight dijo...

Ahora quizás recordemos con humor nuestros miedos de niños, pero en su momento eran terroríficos :S Me dió tristeza que contara para aquietar sus nervios y se me hizo dolorosamente familiar, bien escrito Su.

Marisa dijo...

Conseguiste hacerme revivir mis pánicos a la oscuridad de niña… Muy bueno involucras al lector como siempre en tus narraciones. Un abrazo

Carmela dijo...

¿Quien no tuvo miedo de niño? Puffffff, terror diría yo.
Me gustó mucho.

Puri dijo...

Me ha hecho sentir miedo, muy bien contado. Menos mal que siempre está papá...

su dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios...un abrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.