Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Rana de San Antón

Aquel verano sus padres tiraron la casa por la ventana. Un mes en Londres para aprender el idioma, que sin inglés no vas a ninguna parte, decía su madre. Después quince días en un campamento deportivo, que al niño se le da bien el balón y cualquier día nos retira, decía su padre. Y ambos coincidieron en que al menos debía pasar otras dos semanas en Madrid con la tía Angustias que está muy bien relacionada y las niñas van a clase con la hija de una prima segunda de los Borbones.
Entre tantas idas y venidas Mario pasó unos días en el pueblo y cuando volvió a clase, en su primera redacción lo tuvo claro.
"Este verano he ido al río. Yo no sé cazar ranas pero al Largo se le da muy bien y cogimos una de San Antón. Se la quedó él pero le puso mi nombre. El Largo sabe mucho de animales y de muchas cosas. Yo de mayor seré veterinario y cuidaré sus vacas".

Puck

11 comentarios:

La cuentera Idaluz dijo...

Muy buen micro. Me esperaba un final sorpresivo, pero tú con tu originalidad me sorpendiste. Muy, muy bien.

carlos de la parra dijo...

Excelente. Me gustó ver como el chaval tenía su propio proyecto de vida. Así debería ser para todos,utópico decir pues el metichismo está muy arraigado en muchas sociedades.

Torcuato dijo...

Al final el niño redactó lo que realmente a él le importaba.
Muy bueno.
Un beso Puck.

Bicefalepena dijo...

Muy bien, has tirado por tierra las esperanzas de la familia...
El final me ha sonado a Delibes.
Me ha encantado.
Un abrazo

Artistalight dijo...

:) Ojalá que siga con su sueño cuando sea grande, que bella historia de la niñez. un abrazo puck.

Claudia Sánchez dijo...

Excelente micro Puck! Me gustó mucho!
Saludos!

Puck dijo...

La cuentera, a veces la realidad supera a la ficción :-)

Carlos, coincido y me apunto la palabra "metichismo", me encantó

Torcuato, esperemos que de mayor siga escribiendo lo que quiera

Bicefa, ya me gustaría que sonara a Delibes...

Artistalight, para que se haga realidad primero hay que soñarlo, ya tiene un paso dado

Claudia, gracias

Saludillos infantiles

Kum* dijo...

Me ha fascinado otra vez, Puck. Es de los que no se cansa uno de leer.

Un beso, otra vez...

Puri dijo...

Me ha gustado mucho. La sencillez de la infancia. Y esa ley de vida que dice que los planes de los padres nunca tienen nada que ver con los de los hijos. El lenguaje de la redacción muy de niño, como sienten los niños las vacaciones, los amigos y la naturaleza.

Carmela dijo...

Me encantan las reflexiones infantiles.
Bicos y muy bueno.

Puck dijo...

Kum, gracias, otro beso para tí

Puri, lástima que los mayores nos empeñemos en complicarnos la vida, con lo sencillas que son a veces la cosas

Carmela, gracias, a mi también me encanta de vez en cuando intentar ver las cosas como los niños

Saludillos infantiles

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.