Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Úlcera

No entendía nada. Sólo recordaba la conversación telefónica con su novio. Recordaba el sufrimiento que padeció cuando escuchó que él, borracho, le decía que ya no la quería, que no volvería. Recordaba la efervescente ira, producto de la impotencia que sintió cuando él le colgó el teléfono, y no pudo decirle todo lo que quería, todo lo que debía, para tratar de evitar que su estomago estallara en llamas. Recordaba que cuando finalmente la úlcera la abrasó, ella se despertó blandiendo el cuchillo del Ikea sin entender por qué los ojos de su novio, aquellos ojos color miel que la enamoraron, estaban abiertos de par en par mirándola con una mezcla de amor, sorpresa y horror, pero sin vida.

8 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Me desespera la gente que te sale con cosas como:"no recuerdo como fué que te apuñalé",o "creí que lo soñaba", como en el que narras.
De ahí que no acepto la versión de ella de no comprender como lo destripó.
Pero aclaro que no es culpa tuya, tu cumpliste bien con la narración.

Luisa Hurtado González dijo...

Nunca he tenido úlcera, de momento, asi que hablo sin saber.
Pero.... no parece muy creíble que un dolor de úlcera pueda justificar algo así o que ella crea que pueda hacerlo.

Artistalight dijo...

Úlcera asesina :), espero que los novios se cuiden mucho de decirnos que no nos quieren, todas las mujeres tenemos una úlcera aunque sea ...una chiquita :)

Patricia dijo...

Una joven que no acepta un no por respuesta. La voz del narrador está muy bien lograda David.
Un abrazo

escarcha dijo...

me ha gustado mucho David.
saludos

Carmela dijo...

Ains, mejor no dar con nadie así, miedo.

Anita Dinamita dijo...

Yo sí sé lo que es un dolor de úlcera, pero no sé si mataría por él. La úlcera no es culpa ni responsabilidad de él, pero decírselo borracho y por teléfono merece un poco de dolor, no sé si tanto.
La narración es estupenda, David.
Abrazos

David Figueroa dijo...

Carlos, sí, esas lagunas asesinas son poco creíbles.
Un abrazo.

Luisa, la úlcera no es la asesina, la ulcera es parte del sueño, como la llamada telefónica, obviamente nunca justifica un asesinato.
Un abrazo.

Artista, jajajaja, sí hay que cuidarse de lo que se dice, hasta en los sueños.
Un abrazo.

Patricia, gracias... ;)
Un abrazo.

Escarcha, ;)... gracias.
Un abrazo.

Carmela, sí, da miedito.
Un abrazo.

Ana, se lo dijo en el sueño! El micro nació un día que mi novia me llamó algo enfadada porque había soñado que yo la llamaba y le decía muchas cosas feas, me dio mucha risa y decidí escribirlo.
Besos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.