Socio
Aquel comerciante se negaba a hacer un descuento en el precio.
"No es por mi, es por mi socio, él es un tipo muy duro y malo, y no permite que se rebaje ni un solo centavo".
Después, el comerciante, puesto que no tenía ningún socio, pedía perdón a Dios por mentir. El Todopoderoso sólo sonreía porque él también utilizaba el mismo truco cuando no quería afectar su reputación.
"No es por mi, es por mi socio, él es un tipo muy duro y malo, y no permite que se rebaje ni un solo centavo".
Después, el comerciante, puesto que no tenía ningún socio, pedía perdón a Dios por mentir. El Todopoderoso sólo sonreía porque él también utilizaba el mismo truco cuando no quería afectar su reputación.
Autor: Héctor Ugalde