Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 17 de octubre de 2016

Socio

Socio

Aquel comerciante se negaba a hacer un descuento en el precio.
"No es por mi, es por mi socio, él es un tipo muy duro y malo, y no permite que se rebaje ni un solo centavo".
Después, el comerciante, puesto que no tenía ningún socio, pedía perdón a Dios por mentir. El Todopoderoso sólo sonreía porque él también utilizaba el mismo truco cuando no quería afectar su reputación. 

Autor: Héctor Ugalde

domingo, 16 de octubre de 2016

Compasión

 
Compasión

¡Déjame salir! Tengo claustrofobia y tu estómago es pequeño.

Autor: Nel Morán
Blog: Diario de incontinencia

sábado, 15 de octubre de 2016

Una piedra en el camino...


Una piedra en el camino...


Tras tropezar varias veces en la misma piedra se limpia las rodillas, sacude la ropa y acicala el cabello. Es hora de cambiar de camino. Si vuelve a caer que sea con un canto alegre.
Autora: Susana Pérez

viernes, 14 de octubre de 2016

Mariposa


El niño había tejido el capullo, colgado en el lugar que ocupó la lámpara de macramé, con la seda naranja que doña Remedios despachaba en la mercería, en el bajo del bloque. Había pasado cerca de un año desde que lo terminó, pero, a pesar de tanto tiempo, seguía soñando con convertirse en una mariposa y no perdía la esperanza nunca. Su madre, cabizbaja y con las ojeras de leche rugosas como higos secos, entró en la habitación arrastrando las incómodas losas de los pies, acompañada del nuevo psicólogo, que dejó con el gesto decidido el maletín negro en la silla y llamó al capullo con los nudillos. «Ernesto», dijo con una voz melodiosa. El pequeño dormía tan ricamente que sólo escuchó la brisa de su nombre. Se revolvió y, con la voz de recién salido del plácido sueño, simuló frágiles y cadenciosos aleteos.
Autor: Jesús Contreras
Blog: Intitulado 
 

jueves, 13 de octubre de 2016

La casa de la niña.


La casa de la niña.
 
La Casa de la Niña era una gran mansión envuelta en hiedra y rodeada por un enorme jardín cuyo abandono lo había convertido en bosque. El tiempo borró de las memorias de la gente lo sucedido tras sus muros y el por qué de ese nombre. Lo que si era cierto es que aquel lugar provocaba una curiosidad que rozaba la fascinación. Sobre todo en los más pequeños, cuyas cabecitas se llenaban de posibilidades fantásticas y tenebrosas. Por eso, el grupo de críos aguardaba en uno de los maltrechos bancos de piedra. Hacía horas que por medio de sorteo decidieron quien sería el valiente encargado de entrar en el sitio misterioso. Al anochecer, desesperados, no tuvieron más remedio que regresar a sus casas. Lamentaron tener que dejar allí a la niña.

Autor: Torcuato González Toval
La Imagen viene de AQUÍ

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sonriendo

Sonriendo

Incapaz de escribir un relato salí a la calle, como siempre, con mi mejor sonrisa. Sonreí a la frutera y en ese momento se dio la vuelta y comenzó a garabatear algo en el papel de las cuentas. La cajera, después de mirarme y mientras pasaba mi tarjeta de crédito, escribió algo en un ticket que otra persona había dejado. En la calle me crucé con mi vecina del tercero, que, dudando, entró en la papelería y sin preguntar cogió un rotulador y una libreta y se puso a escribir algo ante la mirada curiosa del dependiente. Y por último aquél hombre cabizbajo, que tras cruzarse conmigo sacó un bolígrafo del bolsillo y escribió en su periódico. Mi sonrisa va sembrando microrrelatos por todos lados mientras yo me siento ante el ordenador, incapaz de escribir el mio.
Autora: Ana Vidal
Pintura sacada de AQUI

martes, 11 de octubre de 2016

Boomerang

Boomerang


Salió de mi cuerpo, de mi cama, de mi casa y de mi vida. Lo maldije por ello diciéndole que jamás volvería a verme, sin imaginar cuánto daño harían unas simples palabras esculpidas por la rabia. El glaucoma lo envió al mundo de las sombras, sin piedad. Ahora mi vida, mi casa, mi cama y mi cuerpo, están dedicados a cumplir mi condena al lado de un hombre carcomido por la venganza y el desapego, que busca su salvación en mi sempiterno castigo.
Autora: Maite García de Vicuña

lunes, 10 de octubre de 2016

El elegido.

El elegido

Entre todos los allí presentes, he sido yo el elegido. Sin duda me escogió al azar, pues no creo poseer nada que me distinga de los demás. Soy como la mayoría, ni más alto, ni más delgado, ni más rubio, ni más fogoso. Por ello, nunca pensé que el futuro me depararía un momento como éste, jamás creí que compartiría cama, aunque sólo fuera durante unos pocos minutos, con una chica tan bella. Pero nuestro destino está marcado, y ahora siento el calor de sus dedos, la humedad de sus labios. Noto cómo me enciendo, cómo ardo por dentro, mientras sus ojos –manchados de algo que quiero creer que es amor- me miran fijamente. Desnuda entre las sábanas, entorna sus párpados para intentar esconder esa mirada lujuriosa cada vez que me acerco a su boca. Entro en ella, penetro profundamente en su cuerpo, con lentitud, dejándome llevar, cediendo a su ritmo, sintiendo su respiración más cerca. Y yo me diluyo en partículas volátiles. Pero pese a todo, no soy feliz. Sé que me olvidará con facilidad. Sé que acabaré, como todos los que ya han disfrutado de su compañía, aplastado en un cenicero, convertido en ceniza y humo.
 
Autor: Victor Lorenzo

domingo, 9 de octubre de 2016

Una mariposa.


Una mariposa.

Una mariposa libando una margarita que sostienes en tu mano mientras la deshojas, y una lágrima resbalando por tu rostro cae dentro de la flor. Una mariposa bate sus alas saciada por el néctar de una margarita, cuyo último trago ha resultado amargo. Una mariposa vuela triste. Una flor huele a desdicha. Tus ojos se secan.

Autora: Ángeles Sánchez Portero.
Fotografía: AQUÍ
 

sábado, 8 de octubre de 2016

Justicia.


 Justicia.

Acudieron a la sesión puntualmente, la que aceptaron a cambio de reducir sus condenas. A través de aquel cristal pude asistir al momento en el que el psiquiatra tuvo que detener la hipnosis, el corazón empezaba a fallarles entre terribles convulsiones y gritos de dolor. Ahora ya saben lo que es perder a un hijo.

Autor: Isabel Mª González

viernes, 7 de octubre de 2016

Cambiar el mundo

Cambiar el mundo.

Un joven idealista llamado Aiñil se sentó en un peñón que hay en la playa de Los Enamorados y estuvo allí tres días enteros, sin comer y sin beber, hasta que comprendió o inventó o recordó que era impotente para cambiar todo el mundo pero perfectamente capaz de cambiar parte de él. «Según la filosofía –se dijo– al cambiar una parte, el todo cambia; y, según la práctica, las cosas se hacen poco a poco». Y saltó del peñón. Y el mundo cambió al recibir su hermosa huella.

Autor: Pablo Gonz (Pablo González Cuesta)

Blog: El blog de Pablo Gonz

Pintura: "Acantilado cerca de Fécamp"  de Claude Monet

jueves, 6 de octubre de 2016

Sexo y amor


Sexo y amor-

-Óscar, ¿me quieres?

El sonido de las campanadas de la medianoche anunciaban que María estaba teniendo el orgasmo más intenso de su vida. Óscar la había penetrado a las 23:55 brutalmente, sin avisar, unificando sus gemiditos en un solo grito de dolor inmisericorde. Tres minutos antes logró arrancarle las bragas a dentelladas ante su mirada expectante, temerosa, como si se la fuese a meter sin previo aviso. Qué sensación tan extraña; había comenzado a humedecerse hacía un buen rato, justo cuando le acabó de quitar el precioso sujetador de encaje negro para después comenzar a bajarle los pantalones ajustados, que no acababan de salir por culpa de un culo demasiado respingón. Óscar comenzó desabrochando su blusa suavemente para ver si llevaba sostén mientras comenzaba a besarla en el cuello. María sonreía tímidamente en su silla y cruzaba las piernas pudorosa ante la remota posibilidad de hacer el amor durante aquella velada improvisada. Óscar acariciaba su pelo con cariño, muy suavemente, como si protegiera a un frágil pajarillo. Tras el postre, descorchó la botella de champagne. El primer paso era invitarla a cenar en su casa. Había apostado con sus amigos que María perdería la virginidad antes de acabar el día.

-Te quiero, María —dijo. 


Autor: Manu Espada
Blog: La espada oxidada
Pintura: "Tu delicada urgencia" de Merlina Mendoza 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Sobre justicia poética (Justicia descarnada)


Sobre justicia poética (Justicia descarnada)

Dentro de un contenedor de basura muere un niño. Con la muerte no se juega, imagina ganarle al escondite. Dónde están mamá y papá, pregunta la muerte, pero el niño es demasiado pequeño para decir que no lo sabe. De ser mayor le podrían los huesos rotos y las quemaduras de cigarro. La muerte lo envuelve en su mortaja, pesa como a un pajarito. Vamos a buscarlos, le dice, cuenta hasta cien.

Autor: Vittt
Pintura traída desde AQUÍ

martes, 4 de octubre de 2016

Maquillando


Maquillando

Ya lo decía mi madre: las cosas bien hechas hay que hacerlas con cariño y dedicación. Necesitas un poco más de colorete y en las pestañas, cuando se seque bien el rímel,  daré otra pasada para alargarlas más. Los labios me han quedado a punto de caramelo, bien perfilados y con el toque justo de brillo, jugosos, esa es la palabra. Para terminar, una capa de polvos por todo el rostro y listo, estás perfecto. Dentro de un rato, cuando oscurezca, te pondré en  alguna esquina de la ciudad. Espero que la policía aprecie lo bien arregladito que has quedado. Agradecerán que  haya cosido hasta el agujero con el que te he partido el corazón.

Autora: Elysa Brioa 

lunes, 3 de octubre de 2016

Me quiere, no me quiere


Me quiere, no me quiere.

 Todos los pétalos deshojados cada vez que veía a su amada los guardaba en una cajita de madera... Esos mismos pétalos que le llovieron del cielo en el día de su boda con ella. 

Autora: Marialuisa
Blog: Secret Garden 
Pintura: "Margarita" de Graciela Pastorino

domingo, 2 de octubre de 2016

Último escrito del diario íntimo

       
  
Último escrito del diario íntimo

 Me habían dicho que tuviera cuidado, pero no les di pelota. Se comía los bichos, así que lo puse cerca de la luz y me liberó de las moscas, los mosquitos, y las "cotorritas".
 Un día empezó a comerle la comida al gato, que me protestaba. Compartieron el plato hasta que el felino desapareció.
 Ahora está parado adelante de la puerta, bloqueando la salida. Me mira raro. No creo que me haga nada, pero me da cosa pedirle que se corra. 


Autor: Lucas Fulgi
Blog: Be Corta

sábado, 1 de octubre de 2016

Juegos de niños. Miguel Ángel Molina


 
Juegos de niños
"Me voy a chivar a mis padres. Eres asquerosa. No quiero verte más. No me gusta jugar a las casitas, no me gusta jugar a los médicos, ni me gusta jugar a las muñecas, y que sepas que la Barbie es fea. Tus cuentos de princesas son aburridos y eso de los besos y el amor son tonterías. No quiero que vengas más a mi casa. Que sepas que ese beso no me ha gustado nada, eso es una guarrería"

Mientras Alejandro escupía continuos improperios, Valeria disfrutaba del placer de su primer beso, segura de que nunca lo olvidaría.

Autor: Miguel Ángel Molina

Blog: En 99 palabras

Ilustración de Donald Zolan

jueves, 29 de septiembre de 2016

Adaptación. David Moreno Sanz

 
Adaptación

Segunda noche. Aún alza la vista hacia el umbral de la puerta pero pronto se distrae con la montaña de juguetes que hemos colocado a su lado. Ya casi ni llora. Seguro que a la tercera no recordará a la mujer de ojos brillantes y sonrisa estúpidamente feliz del parque.
Autor: David Moreno (No commets)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La sombra del perdón

  
La sombra del perdón

Con el apagón, pudieron hablar de todo lo que había erosionado su relación, pero cuando iban a pedirse perdón, volvió la luz.

Autor: C.D.G
Blog: Historias de nadie

martes, 27 de septiembre de 2016

Ciclo de lavado


Ciclo de lavado 

María saca la ropa de la lavadora, la tiende en las cuerdas del patio, en el extremo está María que recoge las prendas secas y las lleva al cesto de mimbre donde está María, que las plancha, las dobla y las traslada al dormitorio donde está María haciendo el amor con su marido, que insatisfecha se dirige al cuarto de aseo donde está María bañando a los niños, que recoge la ropa sucia y la acarrea a la cocina donde está María, que deja de guisar para portarla a la terraza donde está María, que la introduce en la lavadora.

Autor: Ximens
Blog: Montesdetoledo
Pintura: "Colgando la ropa" de Berthe Morisot
 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Malos hábitos


Malos hábitos

Había decidido dejar de fumar pero, para hacerlo, debía crear la atmósfera necesaria. Una gran nube que le recordase sus malos humos, las lágrimas que había escondido tras el consabido “me ha entrado algo en un ojo”. Los momentos de charla y risas. El cigarrillo de después, el de antes… Cuando consiguió condensar todo aquello en una compacta nube, la ató por un extremo y la colocó, como un gran globo, en las ramas secas del árbol que no había plantado. Ahora sólo le quedaba comerse a sus hijos y borrar el libro que parpadeaba en la pantalla del ordenador.

Autora: Rosa Martínez
Blog: Van al aire

domingo, 25 de septiembre de 2016

Llovizna. Pedro Sánchez Negreira


LLovizna


Llovía y las gotas golpeaban con ritmo silente el cristal de la ventana. Aquí siempre llueve, siempre igual. Mientras esperaba a Julia, sentado en la cocina, pensé en que quizás fuera esta lluvia –que dura de octubre a octubre– la que hizo florecer nuestra amargura. La esperaba porque debíamos hablar; necesitaba decirle que no podía más, que lo mejor –para los dos– sería separarnos y que esta vez no habría una nueva oportunidad. Sé que el final llegó mucho antes de que me atreviera a confesárselo, antes de darme cuenta de que aquí las nubes nos acarician los hombros. Durante demasiado tiempo le eché la culpa a la grisura que nos envuelve, al ruido del frío que nos rodea, porque me costaba aceptar que fuésemos ella y yo los únicos responsables de nuestros orgasmos tórpidos, de nuestras calmas con púas, de nuestros silencios desportillados, de nuestras caricias inanes. Pero ya no podía recordar por qué seguía a su lado. Demasiados años sintiendo, siempre, que algo me faltaba. Confesándoselo y notando que ella lo oía como quién oye llover. Había decidido marcharme esa noche. Prefería estar solo a soportar la tristeza que me calaba a su lado, pero temí que la verdad se me atragantara como granizo en la garganta. No quise herirla y le mentí. «Estoy enamorado de otra» le dije. 

Autor: Pedro Sánchez Negreira
Blog: Entre nunca y quién sabe

sábado, 24 de septiembre de 2016

Contigo, pan y cebolla


Contigo, pan y cebolla

Estaba enamorado, ¿cómo no reír ante aquel plato de lentejas carbonizadas?
"Con el tiempo aprenderá a cocinar", pensaba yo con esa bendita ingenuidad de recién casado.
Pero han pasado diez años y de aquel amor sólo quedan las cenizas y un inconfundible olor a chamusquina.

Autora: MJ

viernes, 23 de septiembre de 2016

Separaciones que no

  Separaciones que no

Pedrito está contento, porque le encanta el chocolate con picatostes, haga quien lo haga. Adela no lo tiene tan claro, hizo hace poco la comunión y de vez en cuando, aunque le gusten las visitas, se pregunta si debe confesarse. En cuanto a mí, la mayor, soy quien tiene la peor parte; por un lado, he de contestar a las preguntas que me hace madre sobre padre y su nueva vida; por otro, he de lograr que padre inicie esa nueva vida y deje de pensar en su mujer que está, aunque no lo haya admitido todavía, muerta y enterrada. 

Autora: Luisa Hurtado González
Blog: Microrrelatos al por mayor
Ilustración:  Snezhana Soosh

jueves, 22 de septiembre de 2016

La Claraboya


La Claraboya

La habitación estaba en el último piso.Esta tenía un techo bajito y el padre no había tenido mejor idea que colocar una claraboya en él para que el sol las iluminara durante el amanecer, lo que no consideró eran las noches y los monstruos que apoyaban la cara en el vidrio y se pasaban horas observándolas con lujuria.Todas las mañanas la claraboya era limpiada porque el rocío dejaba unos dibujos extraños, en realidad el líquido era el residuo de la actividad onanista de los visitantes, y los dibujos: tan sólo las patitas patinando en sus mismos fluidos.

Autora: Diana (Escarcha) 

Blog: Sombras

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Amor light

  
Amor light

Sin deshojar margaritas. Sin música de fondo. Sin hacer manitas. Conectados por un programa informático, hemos quedado en un chat sin videocámara. Sin faja y sin maquillaje, iré con gafas de pasta y pijama de franela. Una cita sin complicaciones ni mariposas en el estómago, que engordan.

Autora: Mar González (Puck)
Blog: Los jardines de Puck 
Imagen de la Red

martes, 20 de septiembre de 2016

Ni la muerte nos separe. Miguel Ángel Pegarz


Ni la muerte nos separe

Como sombras disipadas por un nuevo amanecer, las dos almas se escabullen a toda prisa con los primeros rayos de sol. Atrás dejan una noche amándose bajo los matojos, ocultos a los ojos de todos con la complicidad de la luna. Atrás dejan también sus cuerpos apuñalados, aún tibios.

Autor: Miguel Ángel Pegarz

Blog: La guarida del Coyote
Fotografía: Brumas en un campo al amanecer

lunes, 19 de septiembre de 2016

A la hora señalada. Lola Sanabria


A la hora señalada

Hace rato que cantó el gallo y no consigo despertarme. Lo oigo subir por la calle. Cada vez más cerca, el cortejo fúnebre.



Autora: Lola Sanabria.

Blog: Lola Sanabria. En pequeñas dosis
Pintura: "Amanecer en el campo" de Claudia Kunze

domingo, 18 de septiembre de 2016

Cruces. Toro Salvaje

 Cruces

Cruz tras cruz 
mi corazón parece
un cementerio
de locas ilusiones
esperanzas rotas
y ridículos sueños.

Autor: Toro Salvaje.
Blog: Toro Salvaje
Pintura: "El  corazón y el ser" de Cristina Alejos

sábado, 10 de septiembre de 2016

El Microrrelatista resurgirá en breve.

 

Dentro de pocos días se irán publicando en este espacio microrrelatos de distintos escritores, seleccionados de entre tantos que habitan por la blogosfera.

Por distintas circunstancias en mi vida dejé abandonado este blog durante mucho tiempo, pero lo dejé vivir y gracias a la colaboración de los amigos que en el han ido publicando, ha durado hasta el año 2015,

En esta nueva etapa El Microrrelatista dejará de ser un blog colectivo.

Pido disculpas a los escritores y lectores y espero que poco a poco este lugar se convierta en un referente para los amantes del microrrelato.

Estén atentos.

Un saludo

Torcuato González Toval.

Ilustración: Sophie Dutertre



Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.