Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
Mostrando entradas con la etiqueta Isabel González. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabel González. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de octubre de 2016

Justicia.


 Justicia.

Acudieron a la sesión puntualmente, la que aceptaron a cambio de reducir sus condenas. A través de aquel cristal pude asistir al momento en el que el psiquiatra tuvo que detener la hipnosis, el corazón empezaba a fallarles entre terribles convulsiones y gritos de dolor. Ahora ya saben lo que es perder a un hijo.

Autor: Isabel Mª González

sábado, 12 de marzo de 2011

SESIÓN DOBLE

- Era un clon de La Bella Durmiente, doctor, pero no respondía a mis besos. Estoy mal, no entiendo nada. Ella es mi princesa. No comprendo- insistía Damián angustiado incorporándose del diván.

- A ver, príncipe Damián, solicite a su majestad la Reina que salga de nuevo y volvamos al momento de la manzana.

lunes, 7 de febrero de 2011

TERESA,TERESA

       Durante meses mantuvieron con vida artificial a su esposa, clonada hacía hoy un año. El clon ya está listo para respirar solo, necesitamos su autorización. ¿Qué está ocurriendo? Necesito pensar con claridad. Dos firmas, dos mujeres, dos vidas, dos muertes. Teresa, Teresa.
              Hace un año, no pude imaginar mi vida sin ti, la terrible llamada que me comunicaba tu accidente, el coma, la desesperación, no hubo indecisión en aquella firma. Pero hoy es difícil, día tras día hablando con tu cuerpo inerte, cuidándolo, moviéndolo, curando sus laceraciones, masajes, caricias. Un año en el que te lo he dejado todo, mi tiempo, mi amor, mis secretos, mis arrepentimientos, mis ilusiones, las andanzas de los niños, mis dificultades, mi día a día. Teresa, Teresa.
             Necesitamos su firma. Teresa, Teresa. ¿Le ocurre algo? Teresa, Teresa. ¡Rápido, está en parada! Teresa. ¿Qué, mi amor?


sábado, 29 de enero de 2011

ORIFICIO DE SALIDA

La bala, en la sien. Sin salida. Los puños, cerrados. Sin entrada.
Consigo finalmente abrirte uno tras desencajar cada uno de tus dedos, se me quiebra alguno. Un papel arrugado, Teresa. En el otro, la rabia dibuja cinco pequeñas hendiduras rojas en la palma.
Ha sido ella, estoy seguro, aunque todos los indicios apunten a tu suicidio. Es tu pistola, sí, pero no hay huellas.
Ha sido ella: Mira sus ojos, lágrimas de una en una, de ojo en ojo, rítmicas. Mira su boca, esa mueca que está negando al llanto.
De repente, la bala sale disparada de tu otra sien y se incrusta vengadora en su corazón. Fluye toda la sangre. Cesan todas las lágrimas.

miércoles, 13 de octubre de 2010

SIN PLEBEYOS

Ella no necesitaba reyes de su casa, ni corona, ni vasallos entregados, ni infantas caprichosas, ni príncipes azules, ni palacios. Le bastaba con sentirle a su lado, diferentes pero iguales, sin derechos de pernada, libres de marchar o de quedarse.

Con él su alma andaba siempre en zapatillas, medio desnuda, con la caricia a flor de piel y el beso puesto.

Nunca entendió el amor de otra manera, ni siquiera en los tiempos de la lucha, cuando la soledad que le impuso su partida, ganaba alguna batalla. Hoy su alma sigue paseando libre y desnuda por la casa, en zapatillas, victoriosa y viva : guardados el beso y la caricia en aquella cajita, con sus cosas.


viernes, 1 de octubre de 2010

NIEBLAS

No era un fantasma quien surgió entre la niebla a pesar de su aspecto deteriorado y translúcido. La Chari se fue definiendo a medida que se nos acercaba: desgreñada, arrastrando los pies. Parecía mirarnos desde su ceño fruncido, pero pasó a nuestro lado sin ni siquiera vernos. Unas gotas de sangre me salpicaron las Nike nuevas y siguieron dejando un sendero moteado de rojo en el asfalto. Fue entonces cuando le vimos la navaja en su mano izquierda.
El cuerpo menudo de la joven fue reducido y esposado antes de que pudiese entrar en el cuartel en un alarde de fuerza innecesario. No tardaron en oírse los primeros alaridos de dolor de los familiares que iban saliendo de la niebla a trompicones gritando el nombre de su muerto.
La Chari los miraba con odio, como si todo aquéllo todavía no fuera suficiente, ¿quién iba a devolverle su dignidad perdida?
 

martes, 31 de agosto de 2010

"DEJA DE MIRARME" : Primera mención en Minificciones.ar

La Puri advierte una vez más la presencia del enorme escarabajo. Es una hembra, la conoce bien.. Siempre aparece en los espejos de los baños en las pensiones. Mientras se retoca el carmín, antes del último servicio, se pregunta quién será esa mujer que, en la madrugada, la observa desde el espejo.

jueves, 12 de agosto de 2010

"Un par de piedras planas encastradas en los ojos"

Mis propuestas para el concurso de minificciones en cadena de Imagin-Arte:


HOLOCAUSTO (finalista)

Un par de piedras planas encastradas en los ojos de los muertos, el único modo de borrar el horror de sus miradas. Los prisioneros, ajenos a todo, seguían sin entender aquel trabajo absurdo de reunir dos millones de piedras planas.

Y CÓMO NO (no entró a tiempo)

Un par de piedras planas encastradas en los ojos de ambas cerraduras nos impedían entrar en aquella casona antigua. Llevábamos semanas planeando la visita. Sabíamos que pronto sería derruida y ansiábamos retener con nuestras cámaras las últimas imágenes de su interior. Las leyendas tenebrosas que los lugareños alimentaban sobre ella la hacían aún más atractiva. Por fin conseguimos entrar, sigilosamente, a tientas, en medio de aquella inquietante negrura. Y cómo no iba a ser de noche y dejar de funcionar las dos linternas a la vez, cómo no íbamos a sentir el miedo pertinente con la aparición de los primeros ruidos extraños , cómo no se iba a acercar Soledad a mi cuerpo, estremecida, temblando asustada, como no iba yo entonces a sentirme el ser más feliz de la tierra. Como no: de éso se trataba.

VOYEUR
Un par de piedras planas encastradas en los ojos ocupan el lugar de los míos. Yo pensé que me los devolverías y no que te los llevarías puestos para siempre aquel fatídico el día en que te los puse encima.

MUTILACIÓN
Un par de piedras planas encastradas en los ojos de su amante, impedirían que pudiese mirar a ningún otro.

OJOS QUE NO VEN

Un par de piedras planas encastradas en los ojos le servirían. Antes de arrancárselos, dibujó sobre ellas unos idénticos a los suyos para que nadie sospechase. Se había documentado acerca de las curas y del proceso de cicatrización. Pasados diez días pudo al fin empotrárselas en las cuencas ejerciendo una dolorosa presión que hizo brotar finos hilos de sangre del lacrimal. Pero mereció la pena, ahora ya no sentía nada.

EL DESPUÉS

Un par de piedras planas encastradas en los ojos del alma le ayudaban a sobrellevar la convivencia diaria con ella en la oficina.

UN PELUCHE EN EL MOISÉS

Un par de piedras planas encastradas en los ojos, negras y brillantes y un mono de felpa azul celeste cubriendo su cuerpecito tierno y frágil, relleno de serrín, le daban aquel aspecto de peluche abandonado e inerte. No fue difícil aprender la técnica, la red estaba plagada de páginas con información detallada del ancestral método. Era su octavo aborto y no estaba dispuesta a enterrar ni un sólo bebé más.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
VOTACIÓN POPULAR
Finalistas en la votación interna que se realiza entre los partcipantes. El ganador se elige mediante encuesta abierta a todo el que quiera. Este es el enlace para votar, allí encontraréis los cuatro textos:

"Holocausto" de Isabel González (12 p)
"Deseo ciego" de María Pía Dienelsen (7 p)
"Asfixia" de Pedro Herrero (6 p)
"Ángel de barro" de Guillermo Escribano (6 p)

ASFIXIA por Pedro Herrero

Un par de piedras planas encastradas en los ojos los mantenían cerrados de acuerdo con sus designios. Otras dos, igualmente adaptadas a los oídos, lo aislaban por completo del ruido exterior. La de la boca sellaba sus labios al vacío, y en su nariz tampoco penetraba el aire, como si hubiera tapado los dos orificios directamente con cemento.
Tal grado de aislamiento había conseguido el ermitaño, tras su desengaño amoroso, empeñado en fortificar su rostro para que reprodujera fielmente la textura de su corazón. Pero todo fue en vano. Cada vez que en su mente se filtraba un pensamiento lascivo, aunque sólo fuera una débil evocación del cuerpo de su enamorada, las piedras se desprendían de sus encajes como por inercia, y él se asfixiaba en el recuerdo.

ÁNGEL DE BARRO por Guillermo Escribano
Un par de piedras planas encastradas en los ojos de la estatua de barro cocido del oratorio reflejaban los rayos del sol y convergían en un punto, que se desplazaba a intervalos constantes en cada estación del año, siguiendo una línea recta. El escultor había querido darle la hora exacta del día y la raya al oriente. Recorrió ese camino hasta el atardecer y al final, contempló a un niño, apoyada su cabecita en una ventana, con sus ojos vacíos hacia el último rayo moribundo del sol. El niño, hermoso, de carne y hueso, era la encarnación del ángel de barro y con un dedo le señalaba el camino de vuelta.

DESEO CIEGO María Pía Danielsen

Un par de piedras planas encastradas en los ojos son las que me impiden ver, esas que colocaste con precisión de relojero suizo. No fueron tus manos, no. Han sido tus labios de besos extraños, tu lengua de chicle y tu olor a hierba mojada. Sin preguntas, porque huelen a sal, me intuyo vencido. El par de ojos planos encastrados en tu rostro de medusa y piedra atraparon mi deseo sumiéndolo en tu cuerpo, mi sepulcro a perpetuidad.
HOLOCAUSTO por Isabel González
Un par de piedras planas encastradas en los ojos de los muertos, el único modo de borrar el horror de sus miradas. Los prisioneros seguían sin entender aquel trabajo absurdo de reunir dos millones de piedras planas.

viernes, 6 de agosto de 2010

La aljofifa


- ¡Niñaaa! ¿Dónde tienes la aljofifa?, voy a darle un “fregaíllo” a la cocina mientras tú “t´apañas”- vocea la mujer desde el otro lado de la casa.
Josefina no puede conseguir que su madre pase por casa sin limpiar algo, doblar alguna prenda o planchar todo lo que encuentra a su paso, que dicho sea de paso, suele ser bastante. Para Doña Josefa, viuda y madre desde muy joven, las faenas de la casa eran coser y cantar, era lo que había hecho siempre, con sus padres, con su marido, con sus hijos. Su Pepi, sin embargo, era un desastre, nunca conseguía “esliarse”. Terminó en un santiamén y aún tuvo tiempo, como siempre, de sacarle brillo emocionada al flamante título de su hija que tantos sacrificios les había costado, estudiando para merecerlo, fregando para costearlo. ¡Lo que tardó en convencerla de que había que enmarcarlo rococó y dorado!, hombre sino, como tenía que ser, que para fregar ya estaba ella y fregar, … friega cualquiera.

viernes, 30 de julio de 2010

Otro "ángel fieramente humano"

Todo pasa y todo queda , pero lo nuestro es pasar...me repite otro ángel a las 16:25. Momentos antes ya había percibido su presencia que siempre viene precedida por una calma tensa, un silencio extraño, un mirar a todas partes, una especie de toma de conciencia de existir acompañada de cierta desorientación. A continuación, el vacío, la ausencia, porque este ángel no se queda hoy tampoco.










Grabados: Enrique Salesa Amarante

La niña de mis ojos

Para poder examinarme el fondo de ojo tuvieron  que despertar primero a la niña que dormía plácidamente sobre las pestañas inferiores, cerca del lacrimal.

martes, 27 de julio de 2010

Propuesta 2: ¿Dónde está el oso?



















Microrrelatos:

- hiperbrevedad
- estructura narrativa (planteamiento, nudo y desenlace)
- gancho, seducción, interés, "fuerza"
- implicación del lector que reconstruye e interpreta lo que no dice el texto.


"Pedro, de vuelta a casa, pincha una rueda. La cambia y continua su camino."



Este texto hiperbreve cumple las dos primeras pero no las siguientes.



El profesor D.Roas plantea ¿Dónde está el oso? Sin el oso que aparece en el momento en que se cambia la rueda tenemos una narración hiperbreve`pero no un microrrelato, hay conflicto y se resuelve, pero no hay historia, no despierta el más mínimo interés.



A partir de aquí propuesta de realización de un micro "con oso"

Guiness



Consiguió el récord de “velocidad en cambio de neumáticos” el Día del Oso.



Pinchazo

Tenía que cambiar el neumático a toda prisa, antes de que aquel oso enorme se decidiese a cruzar la carretera.



Alta tensión



"De vuelta a casa sus pensamientos seguían torturándole, por éso redujo la velocidad y se colocó en el carril de la derecha.. La explosión de una de las ruedas traseras le devolvió bruscamente a la realidad concentrándose de lleno en el control del coche para evitar el accidente. Pasado el susto, ya en el arcén, David se dispuso a sustituir el neumático y lo hubiese hecho con cierta tranquilidad y esmero de no ser por aquel oso con las fauces desencajadas que le miraba erguido sobre sus patas traseras desde el otro lado de la carretera."



Éste fue mi micro. Según David acabo el micro justo donde debiera empezar lo más interesante, lo que realmente queríamos contar: el encuentro con el oso. Así que seguí.


"Como pudo, con manos temblorosas y el rostro también desencajado por el miedo, sin perder de vista al animal, acabó de colocar el neumático y subió rápidamente al coche. Se disponía a arrancar cuando le pareció que la bestia le sonreía altiva, inmóvil, con cierto aire de satisfacción, como si fuera consciente del susto mayúsculo que le acababa de propinar. El hombre se sintió humillado: el terror se transformó rabia.
Se aguantaron la mirada durante cinco largos minutos. Fue entonces cuando David recordó que todavía llevaba en el maletero el viejo rifle de su abuelo y hasta era posible que funcionase todavía.
Baja del coche, abre el maletero, el arma está cargada, quita el seguro, apunta justo en medio de su cínica sonrisa y... dispara. El animal se tambalea pero permanece en pie, sonriendo. Estaba seguro de haberle dado. Vuelve a apuntar, esta vez vacia el cargador: lo mismo, nada.
Su ira le lleva a cruzar la carretera sin pensar en las consecuencias, es una cuestión de dignidad, bastantes tocado estaba ya como para añadir una mofa semejante: un ser, ahora en inferioridad de condiciones, que le plantaba cara como si tal cosa.
Ya en el otro lado, el hombre se deja caer al suelo con la cara entre las manos tras contemplar a aquel fantástico oso de madera, "camping "El Oso Pardo", que luciendo una sonrisa llena de agujeros, seguía mirando al otro lado de la carretera. "

sábado, 24 de julio de 2010

Subsanada incidencia (info)

.. que dificultaba postear los textos para el concurso. El registro en la página es imprescindible.

I Concurso de Microrrelatos Guru- store

jueves, 22 de julio de 2010

Eva siempre lo supo (revisado)

Se comió la manzana que ella le ofrecía convencido de que así podría poseer a esa mujer desnuda y bella que había sido hecha para él, pero que por alguna extraña razón tenía que conquistar primero.
Cuando ya sus cuerpos yacían extenuados y laxos de placer, Pedro empezó a temblar. Sorprendido ante aquellas desagradables sensaciones de hambre y frío que jamás había sentido, se olvidó por completo de las curvas femeninas de su mujer que insistían en insinuarse. Desesperado buscó comida y refugio donde guarecerse, tareas que, en adelante, nunca podría descuidar. Eva, que fingía dormir con la misma astucia con la que momentos antes había fingido un orgasmo, casi podía notar como la semilla de su primer hijo se abría paso en su interior.
Pedro sería expulsado, ese fue el pacto. Ella tomaría el poder y se constituiría en el orígen matriarcal de un mundo hecho a su imagen y semejanza. Fue su intuición quien la alertó: con Pedro al mando el mundo sería un desastre. A cambio le prometió a Dios perpetuar, hasta donde pudiese, la absurda leyenda de su Creación.

miércoles, 21 de julio de 2010

De la oración al microrrelato. Cambios léxicos y semánticos que van sugiriendo historias al lector. (Ejercicios taller de escritura con David Roas))

“Pedro se comió una manzana”

Pedro se comió la manzana.

Pedro se comió aquélla manzana.

Pedro se comió la última manzana.

Pedro se comió otra manzana.


Desencuentro

¡Pedro insistió en comerse aquella estúpida manzana!.


Osadía

Pedro se atrevió a comerse la manzana a pesar de todo.


The end

Desesperado, incapaz de asumir la situación, Pedro se comió aquella manzana mortal.


Fantasías de ayer y hoy

Pedro, que había soñado con manzanas como ésta toda su vida, no se atrevió a comérsela.


Anonimato

Pedro se comió aquella manzana. De la mujer que se la ofreció no quiso saber nada.


Paraísos perdidos

La mujer que apareció a lo lejos se acercaba voluptuosa y desnuda. Cuando por fin la tuvo a su alcance, Pedro se comió aquella manzana que le transportó al instante a un paraíso del que ella no tardaría en expulsarle.


Evolution

Pedro se come la manzana y al instante comienza el proceso. Sufre lo suyo mientras se pregunta si merece la pena: la transformación de mosquito tigre en hombre es de las más dolorosas.


Eva siempre lo supo

Pedro se comió la manzana que ella le ofrecía, convencido de que así podría tener a esa mujer desnuda, voluptuosa y bella. Al poco aparecieron los primeros temblores de un frío y un hambre amenazantes que le hicieron olvidarse de aquellas curvas femeninas que insistían en insinuarse. Desesperado buscó comida y un techo donde guarecerse el resto de su vida.

lunes, 12 de julio de 2010

Ámbar

Inmóvil, roja y sola la dejó, viviendo en la cadencia de un semáforo. No estába verde siempre para ella, así que preferió cruzar por otro lado.

Lucía (ilustración)



















Texto de Lucía

Isabel González

martes, 6 de julio de 2010

Lucía

Tiré, sin que se diera cuenta, del hilo que asomaba de la parte de abajo de su falda. La faldita de lana que yo regalé y que amorosamente le había tricotado en aquel taller del centro social de la calle Sanmarino. Salí corriendo, riéndome de mi ocurrencia que inocente pretendía, acabar con sus muslos en mis manos. Oía tras de mí sus gritos, que entonces creí, de pudor y de sorpresa. Me detuve y volví corriendo dispuesto a comerme a besos su vergüenza. No estaba. ¡Era tan joven!, pensé que se habría ido enfadada. Miré hacia todos lados. Esperé. Llamé a su móvil que sonó muy cerca. Guiado por el tono lo encontré y, horrorizado, descubrí junto a él sus pendientes, su reloj, su bolso, su camisa, su chaqueta, sus zapatos, sus braguitas y sus medias. Faltaban su falda y ella.
Aún guardo la madeja del hilo de su falda, que en vano he intentado tejer miles de veces, para ver si me asiste de nuevo ese poder que la deshizo, y ella, algún día, por llevarme la contraria, ...aparece.
Entonces que me explique, por lo que más quiera, por qué llevaba adherida esa falda a su piel, a su cuerpo y a su alma. ¿Tanto me amaba?

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.