Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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martes, 4 de octubre de 2016

Maquillando


Maquillando

Ya lo decía mi madre: las cosas bien hechas hay que hacerlas con cariño y dedicación. Necesitas un poco más de colorete y en las pestañas, cuando se seque bien el rímel,  daré otra pasada para alargarlas más. Los labios me han quedado a punto de caramelo, bien perfilados y con el toque justo de brillo, jugosos, esa es la palabra. Para terminar, una capa de polvos por todo el rostro y listo, estás perfecto. Dentro de un rato, cuando oscurezca, te pondré en  alguna esquina de la ciudad. Espero que la policía aprecie lo bien arregladito que has quedado. Agradecerán que  haya cosido hasta el agujero con el que te he partido el corazón.

Autora: Elysa Brioa 

sábado, 23 de junio de 2012

Sobresalto

Imagen de Google


—¿Por qué me mira así? ¡Ah, ya! Está impresionado, soy hermosa ¿verdad? Y aunque no lo aparento, hace tiempo que dejé de ser una jovencita…


—¿Qué pasa querido? Parece que hubieras visto un fantasma.
—María, creo que esa estatua me ha hablado.
—¡Por Dios, Esteban!, es una de las mujeres de nuestra excursión.
—Pero…  no ha movido ni un músculo.
—¡Ah, eso…! Botox, querido, botox…


 http://elystone.blogspot.com.es/

domingo, 20 de mayo de 2012

Reunión familiar



Aquella tarde, papá, regresó a la tumba entristecido. No dejó de dar vueltas, murmuraba palabras sin sentido además de pegar puñetazos furiosos contra las lápidas de la cripta.  Calmarlo era inútil, su mal humor no admitía ninguno de los argumentos que intentamos esgrimir, ni siquiera sirvió decirle que la silla eléctrica nos permitiría volver a ser una familia. Lo que más le molestaba era tener que soportar eternamente el olor a carne quemada de nuestra asesina.



lunes, 16 de abril de 2012

Inseparables


Nacimos atadas la una a la otra. Mantuvimos una relación conflictiva. De niñas no le gustaba que jugara con otros, si le tocaba aparecer a la izquierda ella lo hacia por la derecha. En la adolescencia si besaba a un chico la tenía pegada a nuestros morros, ni cerrando los ojos dejaba de sentirla. El atardecer que me casé no dejó de pisarme como un presagio de mi futura vida conyugal que la maldita se encargó de amargarme bien.
Decidí eliminarla pero fue más veloz, me mató. Ahora soy parte de las tinieblas. Ella, mi sombra, camina en libertad.




http://elystone.blogspot.com.es/

martes, 13 de marzo de 2012

Final


En aquella cripta los libros languidecían, su atmosfera aséptica evitaba la desintegración; se construyó para salvaguardar todo el saber humano. Durante milenios nadie entró allí.
Aquellas páginas que rememoraban a sus creadores, se desbarataron en millones de microscópicas motas de polvo cuando la cautelosa garra abrió la puerta.



http://elystone.blogspot.com/

miércoles, 8 de febrero de 2012

Soñadores


El año que nací fue el mismo que prohibieron soñar, también el que impusieron la vacuna contra los sueños. Mi madre consiguió librarme de ella, era una contadora de historias y aunque temía al nuevo orden sus ansias de narrar y evocar eran más fuertes que el miedo.
Desde el mismo momento de mi nacimiento no dejó ni una sola noche de relatarme leyendas, las susurraba en la oscuridad de nuestra única habitación y  me dormía bajo la dulzura o el temor de las imágenes que sus palabras provocaban en mi interior. He volado con  unicornios, navegué  por los mares que Ulises recorrió, viajé a Narnia y exploré el espacio para contemplar naves estelares surcando la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todo con los cuentos que ella me regaló.
Los hombres de gris que ahora gobiernan la capturaron. Ha sido exterminada, era muy peligrosa, infectaba con sus narraciones a quien quisiera escucharla. Deambulo por los caminos buscando otros soñadores, sé que hay más enfermos del mal que me aqueja. Los encontraré y juntos nos sentaremos alrededor de una hermosa hoguera   para contarnos todas las ficciones que llevamos dentro.










jueves, 5 de enero de 2012

Conversaciones con Gabriel







—Señor… ¿Qué hacemos hoy? hay mucho trabajo.
            —Hoy quiero descansar Gabriel, no… tal vez no debamos concluir este juego cuanto más lo pienso más convencido estoy de que no debimos iniciarlo...
            —Pero, Señor, no podemos hacer eso, no es justo.
—¡Gabriel... te he dicho que me dejes pensar!  Ni tú ni tus hermanos tenéis nada que decir, este juego lo inicié yo y cuando  decida lo puedo cortar.
           —¡Pero Señor...!
           —¿Quieres enfrentarte a mi cólera?  ¿De verdad te siente capaz de enfrentarte a mí?  La próxima vez no vas a jugar. No… está claro, eres un poeta, dedícate a tus poesías ese es tu patrimonio, este entretenimiento es demasiado crudo para un alma sensible como la tuya, definitivamente no debí dejarte participar, la culpa no es tuya, yo sabía que no te lo ibas a tomar bien, acuérdate,  ¿Qué te dije?
           —Ya lo sé, Señor, que me lo tomará como un pasatiempo, pero es que no puedo evitarlo, yo lo vivo, lloro, sufro. Me emociono con ellos, son tan débiles, tan curiosos, tienen tan poca caducidad. Perdóname, pero  ha sido muy gratificante, dijiste que íbamos a trabajar en un juego de crear mundos;  debíamos darles forma, cielo, tierra, agua, flora, fauna… avanzamos mucho, cada uno elegimos un globo y todos opinasteis que el mío era el mejor.  Mientras descansabas le di un nombre! ¿Quieres conocerlo?
          —Definitivamente, no, Gabriel...
          —Señor… Señor… escúchame, lo llamo Tierra y lo amo, no me puedes hacer esto ¡Te lo suplico!
         —Gabriel, se acabó, me voy a descansar, cuando vuelva quiero que el tablero esté completamente limpio y listo para iniciar otro juego que he pensado.


Gabriel agacha la cabeza, pliega sus alas y cabizbajo se retira. En ese momento comienza el Armagedón.



Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.