Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 26 de octubre de 2010

DE HUESOS Y PALABRAS


¡Ay!, qué será de mi cuando ya no tenga huesos ni palabras...

Me desperté, y al querer estirarme para aflojar las coyunturas, no pude hacerlo. Traté con esfuerzo de desplegar mis brazos hacia los lados, mientras intentaba abrir la boca, pero no pude moverme ni un centímetro. Me sentí como un charco sobre la cama, con los ojos bailándome en las cuencas, y la piel, puro pellejo. De pronto una risa hueca me sorprendió, y veo, lo que parecía ser mi esqueleto apoyado en la pared; y éste, de manera cínica me dijo:

—Sin mí no puedes hacer nada, ¿verdad querido?

—¿Pero qué haces ahí?, pedazo de huesos —le dije.

Le ordené que volviera, pero el muy condenado se negaba.

—Hoy es tu día libre y yo me encargaré del quehacer de la casa —me dijo con ternura.

—¡Ah, sí!, ¿y cómo te las arreglarás sin mi cerebro, pedazo de fósil?

—Yo también tengo mis sesos, mijito, por si no lo sabías, es una copia virtual del tuyo.

Respiré su soberbia. No me quedó otro remedio que aceptar su individualidad.

—¿Y qué es lo primero que vas a hacer, saco de huesos? —le pregunté, desafiante.

—No te preocupes ya lo tengo todo calculado, amorcito. Primero te prepararé un café negro como a ti te gusta, pero antes déjame que saque la basura.

Tan pronto dijo eso, se fue deprisa a la cocina, vació el zafacón*, abrió la puerta y salió tarareando una canción de Serrat, esa que dice “no hago otra cosa que pensar en ti”... entonces me acordé que el perro estaba suelto, pero ya fue muy tarde para decírselo.

*zafacón
– m. amer. Cubo para recoger la basura.

4 comentarios:

Artistalight dijo...

Encantador relato, fantástica imaginación, los escritores son casi mágicos, sentirse como un charco sobre la cama...sin huesos, conversar con nuestro esqueleto que al menos... nos quiere :) sabe señor Héctor, desde que he entrado a esta página maravillosa, he vivido cosas que jamás hubiera imaginado, cada una más bonita y extraña y todo a la vez, entrando al mundo del microrrelato, conociendo palabras, significados, reflexiones, nuevas y hermosas. Nunca deje de escribir :)

carlos de la parra dijo...

Precioso cuento acerca de las aventuras de un esqueleto y la consecuencia de abandonar sus carnes sobre la cama.
Y muy buen comentario de artistalight con instinto a la eterna búsqueda de palabras.
Del mismísimo Garcia Márquez dicen que escribe por las mañanas y pasa las tardes buscando palabras para luego utilizar.
Es hermoso todo lo que se puede jugar con la lengua castellana y las inmensas posibilidades de crear uno mismo nuevas palabras y significados utilizando las ya existentes.
Incluso podemos deformar las palabras y nos hacemos entender con solo sus raíces o sonidos.
Ejemplo Despidoso activeles este abrazamiento coleguístico.

Bicefalepena dijo...

Más le había valido cantar "hoy puede ser un gran día..."
Justo ahora que empezaban a quererse, y a conocerse...
Héctor, me ha parecido genial tu relato.
Un abrazo.

Artistalight dijo...

upps...es que lo volví a leer y me volvió a encantar :) Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.