Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 1 de octubre de 2010

NIEBLAS

No era un fantasma quien surgió entre la niebla a pesar de su aspecto deteriorado y translúcido. La Chari se fue definiendo a medida que se nos acercaba: desgreñada, arrastrando los pies. Parecía mirarnos desde su ceño fruncido, pero pasó a nuestro lado sin ni siquiera vernos. Unas gotas de sangre me salpicaron las Nike nuevas y siguieron dejando un sendero moteado de rojo en el asfalto. Fue entonces cuando le vimos la navaja en su mano izquierda.
El cuerpo menudo de la joven fue reducido y esposado antes de que pudiese entrar en el cuartel en un alarde de fuerza innecesario. No tardaron en oírse los primeros alaridos de dolor de los familiares que iban saliendo de la niebla a trompicones gritando el nombre de su muerto.
La Chari los miraba con odio, como si todo aquéllo todavía no fuera suficiente, ¿quién iba a devolverle su dignidad perdida?
 

3 comentarios:

bicefalepena dijo...

De momento, tomó el camino que hará que reflesione por un tiempo, con mucho menos peso.

HÉCTOR LUIS RIVERO LÓPEZ dijo...

Un algo misterioso que me dejó pensando en la imagen de los nike ( o zapatos) al caerle la sangre...humm...

La luna de la imagen parece un Pac Man...
Interesante lectura. Un abrazo.

Unknown dijo...

Intenso relato con retrato de la soberbia.
Ojalá y más gente aprendiese del proverbio hindú que dice que cuando quieras matar a alguien pon total distancia entre ustedes ,hasta de pensamiento y palabra, y le habrás matado .Sin recibir castigo alguno.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.