Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 11 de octubre de 2010

La única derrota.

El viejo abogado tuerto se mantenía impasible durante el tiempo que duraba la partida. Sólo rompía su aspecto de estatua cuando de su boca salía el "Jaque Mate". Siempre así. Sus contrincantes en el club le temían, no por ser un jugador imbatible sino por las continuas burlas y menosprecios a los que sometía a los perdedores. Su conversación tras las contiendas se transformaba en una continua humillación jocosa llena de sarcasmo que rozaba lo insoportable. De madrugada, sentado en su butaca preferida, fumaba una pipa y aún sonreía. Sonreía hasta que recordaba aquel día de su juventud. Ese en el que con su ojo derecho vio al izquierdo salir volando. Juanele el navajas no soportaba que se rieran de él.

12 comentarios:

Su dijo...

No le sirvió mucho para escarmentar...
Abrazos

Cartaphilus dijo...

El ajedrecista cruel
:)

HÉCTOR RIVERO dijo...

¿La única derrota? Para mi que es todo un derrotado. Un abrazo, Torcuato.

Anita Dinamita dijo...

Pues cualquier día pierde el izquierdo también!
Últimamente va de maltratadores la cosa, eh?
Un beso

Anita Dinamita dijo...

perdón, el derecho

carlos de la parra dijo...

Es verdad.Hay que evitar la burla. Aunque te diré que hay amistades que disfrutan la burla mutua como parte de la diversión del juego.
En México tenía un amigo al cual en partidas de dominó le decía al irle ganando "esto es como una pesadilla que sigue y sigue", y si el me iba ganado me decía algo por igual. Claro, en todo hay niveles y extremos que no debe uno atravesar. Recién ví un caso en la tele de uno al que mataron por hacer burla en chiste.

Artistalight dijo...

...Yo me iba a reir..pero le juro que no lo hice ! Siempre excelente Torcuato :)

Bicefalepena dijo...

Con el ojo derecho, vio salir volando al izquierdo, pero no debió irse muy lejos, porque sigue siendo igual.

Buen micro.

Un saludo

josé manuel ortiz soto dijo...

Ya se le aparecerá otro Navajas.

Saludos.

Maite dijo...

Ya te lo había leído antes, y también me hizo sonreir.
Desde luego, hay mucho Juanele por el mundo, intransigentes y con escaso sentido del humor.
Un abrazo

Carmela dijo...

Hombre valiente en descuidar su ojo derecho...
Que juegue con los mismo que le aguantan la jocosidad.
Un biquiño.

Hector Ugalde UCH dijo...

Los terribles extremos: los que no soportan que se rían de ellos y los que se burlan y menosprecian a sus contrincantes. Hasta que se vuelva a encontrar a otro Némesis y que pierda el otro ojo. :(
Más que tuerto, parece ciego...
Humor negro y ácido. :]
¡mUCHos salUCHos de UCH! :]

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.