Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 19 de octubre de 2010

Perspectivas




"¡Es una niña!" dijo la partera, mientras con unas pinzas de depilar sacaba a la criatura por el ojo de la cerradura de aquel cinturón de castidad. La parturienta rememoraba la noche en que tuvo la sorpresiva visita de aquel liliputiense que traía noticias de su esposo. Una sonrisa se dibujó en su rostro.



Claudia Sánchez

11 comentarios:

Bicefalepena dijo...

Seguro que las noticias eran buenas.

Me gustó tu relato. Muy sorprendente y abierto el final, con esa sonrisa...

Un abrazo

HÉCTOR RIVERO dijo...

Fantástico! ¡Que bien la elipsis y todo! Un abrazo

Maite dijo...

Jajaja, Claudia, está bien este micro donde el protagonista es también microhumano. Me he reído imaginándome la escena. Y lo de sacar al niño con pinzas ha sido lo más!!
Un abrazo.

Torcuato dijo...

Reconozco que cuando he leído que sacaban a la niña por la cerradura del cinturón de castidad he hecho un guiño.
Muy bueno.
Un beso.

Torcuato dijo...

Por cierto en el relato que he presentado ha la SER esta semana también sale un liliputiense. Ja, ja.
Ya lo publicaré.

Claudia Sánchez dijo...

Gracias amigos por sus comentarios. Cuando coloco una imagen en el relato es porque es la imagen disparadora sobre la que escribí. Ahora díganme... que cuernos se puede decir de una mujer saliendo de una cerradura? ;-)
Saludos!

Daniel J. Hernández dijo...

Bien... supongo.
Creo que no entendí.
Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

Buen elemento de shock el transferir personajes de los cuentos infantiles a un relato de caballeros armados. Es siempre efectivo en los relatos el cinturón de castidad, como que el espectador está deseando que falle.

Artistalight dijo...

jajaja me encantó Claudia :)
humor muy fino :)

Carmela dijo...

Se me había escapado este... jjaja
Fantastico!

Cerrajero dijo...

¡Bien! Me ha gustado, pero... tengo una duda que me persigue desde que vi por primera vez esta imagen.
¿De donde es?

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.