Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Equívocos.




    Después de aquel accidente perdió el sentido del olfato y al oler una rosa pensaba, por ejemplo, en la cabeza de un bebé o en pescados fritos. Con el tiempo se le trastocó el sueño y despertaba al acostarse, pasando las noches en vela profundamente dormido. Más tarde extravió el olfato del sentido y empezó a abrir puertas ajenas de casas extrañas pretendiendo vivir vidas que no eran la suya y al llegar la policía para el desalojo intentaba arrestar a los agentes y dictaba después ejemplares sentencias destinadas a los jueces.
 
     Una noche, por fin, sentado en el televisor frente a su sofá, sintió sed. Cerró de par en par puertas y ventanas y encendió todas las luces buscando un poco de paz. Deslumbrado en aquella oscuridad, se sintió pez y entonces... echó a volar.

10 comentarios:

Kum* dijo...

Muchas gracias, Torcuato, por la invitación a participar con vosotras en el Microrrelatista. Ha sido un inesperado honor.

Os dejo aquí un relato al que tengo un cariño especial.

Besos novatos a todastodos.

HÉCTOR RIVERO dijo...

...y que bueno que te invitó pues ya podemos disfrutar de esta maravillosa fantasía de micro lleno de metáforas en forma de mosaico...Bienvenido (a), y un cordial abrazo.

carlos de la parra dijo...

Gran relato. Bravo Kum.

Puck dijo...

¡¡¿Cómo puedes jugar con las palabras de esa manera?!! Si me pongo una pinza en la nariz y pierdo el olfato escribiré así??. Saludillos volando entre las olas

Kum* dijo...

Muchas Gracias Carlos y Hector. Un placer estar entre vosotros.

Puck... tú ya escribes "ASI". Déjate de pinzas y sigue volando.

Un beso demente.

Su dijo...

Que bien, Kum, me alegra verte por aquí, y nada menos que estrenándote con este pedazo de relato.
Me parece de una locura hermosa.
Besos de abrazos

Artistalight dijo...

Adorable, me encantó :)

Maite dijo...

Me ha encantado este surrealismo afectivo. Nos dejas cabeza abajo dándole a todo la vuelta, escrito de una manera muy efectiva. Me gustó mucho. Un abrazo.

Torcuato dijo...

Que maravilla de relato. Me he imaginado a mí mismo andando hacia atrás.
Bienvenido e inmejorable comienzo Kum.
Un abrazo.

Bicefalepena dijo...

Kum, es un placer leerte.
Qué mejor final que salir volando cuando tienes sed...
Me parece genial.
Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.