Ahora tira los dados.
lunes, 27 de junio de 2011
En la ribera del Egremor
Ahora tira los dados.
Hombre de acción
FUTURO...¿FUTURO?
Su vida es como una melodía que ha perdido la solidez métrica de cada compás.
Su vida es regida métricamente al son del diapasón.
Sus notas moldeables bailan al son de sentimiento, de impulso momentáneo.
Sus notas bien claras y seguras marcan un son armonioso inquebrandable.
Le gusta que varíen según el día, el momento.
Le gusta la perfección, el orden invariable sin importa día, ni momento.
Se han sorprendido tocando la misma canción.
Han sentido atracción mutua siendo extremos melodiosos.
Quizás sean como un imán con cara negativa y positiva.
Y quizás corren el riesgo de no poder tocar nunca juntos.
Pero el destino ha querido que se hallan encontrado en la misma canción.
Ahora ella lucha con el diapasón y él por liberar alguna nota.
Futuro incierto donde él se quiere fundir y ella acoplar.
Futuro....¿futuro?, se preguntan mientras la canción sigue sonando descompasada...
Foto: Carmela
domingo, 26 de junio de 2011
Siempre me acordaré de ti.

-"Perdona mamá...es que tú siempre me dijiste que cuando se mueren van al cielo, y yo no quiero que se vaya".
-"Pero hija, para qué quieres que se quede...él ya no está".
-"Bueno, hacemos que está durmiendo y todo resuelto...últimamente siempre estaba en la cama".
-"No cariño, hay que dejarle ir".
-"Está bien que se vaya, pero que no espere que vaya a visitarlo...esto de morirse de pronto no se hace...¿quien hablará conmigo, quien me contará cuentos...con quien hablaré yo?".
-"Me tienes a mi"-contestó la madre.
-"Ya"- dijo ella, recordando el "ahora estoy ocupada"que tan frecuentemente le decía.
Entonces suspiró y mirando el ataúd pensó;
"No te preocupes abuelo...aunque no estés, seguiré hablando contigo".
sábado, 25 de junio de 2011
Dejadme en paz...
viernes, 24 de junio de 2011
La luna cansada
jueves, 23 de junio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
Al descubierto
lunes, 20 de junio de 2011
Mujer Hombre
"Novios" - Rolando Revagliatti
Temblequean las sillas, roñosísimos y quemados los mantelitos, las paredes, rugosas y coherentemente húmedas, así como el techo, con ondas. El olor ambiente casi se oye. Sobre el mostrador campean sándwiches de pan francés envueltos en un plástico transparente, aunque no lo bastante, y en otro envoltorio de idéntico material e inconfundible aspecto, se exhiben facturas apelmazadas. En la mesita aquella, fumando, mientras aguarda el comienzo del show, mi novio lee el capítulo onceavo de “Las Alas de la Paloma”. Soy una de las potras en bikini maquillándose en un cuartucho con insignificantes pretensiones de camarín.
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Uno en el hoyo
De siete en siete
| Foto de Pedro Rovira Tolosana |
domingo, 19 de junio de 2011
HAY DÍAS ASÍ.
Acaso existo buscando el paraíso del que fuimos expulsados en la noche de los tiempos.
Y ahora,¿Qué sigue?
¿Ir a Nueva York y convertirme en una baja más de la violencia?
¿O ir a Dakota del Norte y ahí de seguro morir lentamente de aburrimiento?
Ninguna de las dos.
Aparece un loco con un barril de mezcal.Una cosa lleva a otra y acabo cambiando la casa por una lancha rápida.
La borrachera y la velocidad me estrellan contra la roca en aguas del caribe.
No sé si me encontraba desmayado o comatoso. En mi pesadilla el papa conducía un Ferrari y chocábamos.Me acordé de mi madre aconsejando no anduviese en malas compañías.
En intentos de recuperar el sentido todo era confuso.
Ahí tirado en el piso de la choza no entendía cual de los dos accidentes era el verdadero. Y menos entre los cantos de la tribu y el hechicero que oficiaba el ritual vudú.
El gallo despescuezado corrió a mi alrededor empapándome en sangre.
Me despierta el miedo de que me vayan a sacrificar. Rostizado de calor y con una resaca tal que hubiese preferido haber muerto. Y además ciego.
Una nativa se apiada de mis gritos y me explica que al brujo le había parecido risible hacer crecer unos pelos como púas en lo blanco de mis ojos
pero que ya,ya ya, y me los fué arrancando uno a uno. Y pude ver a todos.
Muchos dientes blancos que ríen de mi persona pegajosa de sudor y la hemorragia del animal.
Me dijeron que mi lancha podía estar reparada en una semana.
No quise esperar y me lancé al mar.
Nadaba desnudo y con un cuchillo en la boca, amén de poseído por la furia.
A los tiburones les causé temor y se alejaban a mi paso.
Habiendo agotado las fuerzas, me rescató la joven preciosa que daba la vuelta al mundo sóla en su velero.
Me habían contado muchos marinos acerca de ella, pero la creía un mito.
Acabamos de pasar las dos horas más felices de nuestras vidas.
sábado, 18 de junio de 2011
Vita nuova
1+1=1
Quizás su ecuación no era perfecta pero, desde que se conocieron y hasta el final de sus días, sólo fueron uno.
Versión 2:
Él se sentía nadie al lado de ella; sin embargo era quien, con su bien remunerado trabajo, hacía que las cuentas en aquella casa cuadrasen.
Versión 3:
El hombre invisible inició su strip-tease y la mujer con la que estaba sólo pudo sentir frío.
Versión 4:
Se miraba en el espejo. Eran dos, era uno y no podía evitar sentirse embelesado ante su imagen.
Versión 5:
…..
En conclusión, las matemáticas carecen de imaginación y la literatura jamás será una ciencia exacta.
Luisa Hurtado González
jueves, 16 de junio de 2011
Martes y jueves de cinco a seis
(Saludos a depropio. Lo intenté pero no pudo ser)
Palabras preci(o)sas
Trato hecho
MICROCUENTOS (y otras historias)
miércoles, 15 de junio de 2011
Fieramente humano
Pativanesca
martes, 14 de junio de 2011
¿TÚ NO LA HAS DESEADO?
Convertir tus horas, tus días.. cada momento que vives en minúsculos hilos de seda que vayan envolviéndote hasta formar un capullo que te proteja del dolor exterior, de los miedos, de las dudas, de las malas experiencias...y desaparecer del mundo protegido en un lecho suave que acaricie tu piel...
¿Y quien no lo ha deseado alguna vez?
Volver al seno de tu madre, flotar en sus aguas, no pensar, no tomar decisiones, no formar parte del mundo de lobos que ahora te rodea, escuchar sus voces como ecos lejanos, estar pero no estar, formar parte pero pasar desapercibido por todos los demás, envuelto en la piel de otra persona...
¿Y quien no lo ha deseado alguna vez?
Dime... ¿Tú no lo has deseado?
Foto: Carmela
lunes, 13 de junio de 2011
En la ambulancia
domingo, 12 de junio de 2011
Demasiada roca solitaria haciendo isla
sábado, 11 de junio de 2011
Amigos
El día de su entierro ni uno solo acudió a despedir a ese joven introvertido, con el que tantos ratos habían pasado. viernes, 10 de junio de 2011
Limpieza matinal
Cada mañana, se frotaba los dientes una y otra vez con su machacado cepillo; los tenía brillantes, resplandecientes, pero las manchas de conciencia no se iban ni con lejía.
El truco final
Budoson
Aquí y ahora
Hay un lugar donde se escuchan los latidos del corazón, donde la sonrisa es inevitable, la prisa no existe y los abrazos son eternos.
Hay un lugar donde el tiempo se detiene.
Aquí y ahora, si tú estuvieras a mi lado
Puck
jueves, 9 de junio de 2011
APUESTA
Pura magia
Hay días que el tiempo se hace tan pequeño que mientras te vas, trepo a los árboles para estar a tu lado cuando miras las estrellas y atraviesas la niebla tratando de no elegir el camino equivocado.
Hay días que bebo mi pócima de silencio y escondo las palabras en mi bolsa de canicas, pero a veces se me desborda una estrella fugaz que se te clava en la sonrisa y me sonrojo, y se me rompe el encantamiento.
Hay días que me a-tormentas y con un solo golpe de mi varita mágica devuelvo a Dios al mismo cielo y me traslado definitivamente al infierno harta de fingir que no me importas.
Hay días que lanzo hechizos de invisibilidad contra mi pena para que mis aviones de papel no se estrellen en tu mapa y desgasten tus murallas.
Hay días que me escondo entre el blanco y el negro para que no se me escapen los colores y descubras que no habrá eclipse que te salve de mis poderes mágicos.
Y es que hay días... que me gusta imaginar que soy tu hechicera.
martes, 7 de junio de 2011
José
Gemma
Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)
1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.

