Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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lunes, 21 de noviembre de 2016

Etérea. - Sara Nieto Yuste


Etérea.

  Abrí los ojos. Tenía una sensación extraña. No conseguía centrarme. Era como si estuviera borracha, todo me daba vueltas. Pero me sentía ligera como la brisa, suave como una pluma. Me miré las manos y eran translúcidas. Me miré el cuerpo y era humo. Era sólo esencia, sin forma, libre, etérea. Curiosamente me sentía feliz, tan feliz que daba vueltas sobre mí misma, como un remolino. De repente oí un ruido, como un gemido. Busqué con los ojos que ya no eran ojos el lugar de dónde procedía. Entonces me dí cuenta de que aún estaba en mi habitación. Sin embargo no estaba donde debería estar: flotaba en el techo. Desde allí vi algo que al principio no entendí. Él, mi amor, estaba sentado a los pies de la cama, la cabeza hundida entre las rodillas, las manos crispadas. Sollozaba y mascullaba algo ininteligible. Yo estaba tumbada, inmóvil, mi cara tapada por la almohada.

Autora: Sara Nieto Yuste

martes, 6 de septiembre de 2011

Revancha

Tal vez si hubiera preguntado dónde íbamos después habría hecho las cosas de otra manera. No habría sido tan hijo de puta, ni habría pisoteado la moral de Susana todos los días desde que nos casamos. Habría sido un padre más cariñoso. Habría sido un padre. Si lo hubiera sabido, ahora no estaría metido en un cuerpo de lagartija, ni mi hijo me habría cortado la cola como un sádico. Y mi mujer no estaría a una décima de segundo de tomarse la revancha pisoteándome. Literalmente.

palabras preci(o)sas

domingo, 3 de julio de 2011

Dos padrenuestros y tres avemarías

Una sospecha cruzó su mente. Fue justo cuando aquel pájaro se posó encima de la figura del Cristo suplicante y cubierto de harapos. Era una paloma de un blanco níveo, puro… Inocente. Como el chico que acababa de enviar a prisión. El fallo lo tuvo claro nada más verle. Con esa pinta, esos agujeros por toda la cara, esos tatuajes en los hombros, ese pelo y esos pantalones rajados. Parecía que venía de otro planeta. Dónde estaban aquellos jóvenes de antes, con respeto por la normas, por las apariencias. Las pruebas resultaron exculparle pero él no se dejó engañar: su aspecto lo delataba. Estaba seguro hasta hoy… Para quitarse de encima la molesta duda ese día cantó la saeta más sentida de toda la procesión. 

jueves, 16 de junio de 2011

Martes y jueves de cinco a seis

Toca jotas, ayer sevillanas. Ya me sé todo el repertorio de música popular. Al principio me resultaba curiosa, diferente a la de mi país. Luego me harté y decidí contrarrestar. Encontré un disco de ritmos nigerianos y cuando empezaban lo ponía a todo trapo. Allí nunca me gustó mucho la música, pero con tal de no soportar los pasodobles… Un día subió un viejito del salón del Imserso. Creía que venía a quejarse. Pero me dijo que la subiera, que no la oían bien. Hoy toca jotas, pero mañana es martes y la clase de danza africana la imparto yo.


(Saludos a depropio. Lo intenté pero no pudo ser)

Palabras preci(o)sas

lunes, 9 de mayo de 2011

Informe nº 2553

Desde que llegamos lo único que pudimos constatar es que el ser humano proviene de las cavernas y aún conserva ese gusto por lo subterráneo.  Arsdtu piensa que puede que tengan algún tipo de conexión genética con los anélidos, por esa afición suya por excavar túneles. Los utilizan básicamente para viajar en unos artilugios con ruedas y movidos con rudimentarios motores de combustible fósil. También los hay para trenes, unos medios de transporte un poco más avanzados con propulsión eléctrica. Se pasan la mayor parte del tiempo viajando por ellos. Arsdtu piensa que lo hacen para trasladarse más rápido de un sitio a otro. Yo sinceramente creo que es por el mero gusto de sentirse bajo tierra y apretados porque tiempo no ganan mucho teniendo en cuenta que a menudo estos transportes se paran largo rato.

Explorando uno de estos túneles que atraviesan la ciudad hemos encontrado de todo, tiendas, bares, restaurantes y bastantes humanos que dormitan habitualmente dentro de ellos.  Si a esto le unimos la costumbre muy extendida de deshacerse de sus cadáveres enterrándolos bajo tierra podemos concluir que el ser humano es un ser con un apego al subsuelo que raya lo insano.

La afición por agujerear sus poblados por debajo es tal que hemos hecho cálculos precisos del momento exacto en que la capa superior sucumbirá. Será exactamente dentro de dos días, a las 14 horas, 35 minutos, 16 segundos. En ese momento cumplirán su objetivo y serán enterrados todos juntos volviendo así a sus añoradas raíces. Se convertirán en polvo como he oído a algunos decir con verdadero fervor.

Nosotros nos quedaremos para ver el espectáculo desde la nave. A mí no me interesa pero Arsdtu es un poco morboso. (Nota mental: cuando volvamos me quejaré al comandante. No quiero más misiones absurdas con seres inferiores.)

Palabras preciosas



(Perdón por el retraso, ando muy dispersa últimamente)

jueves, 7 de abril de 2011

Rosa, la de los vientos

Ella sabrá lo que hace. Vino aquí vendiendo vientos de colores. Dice que los azules traen nostalgia, los rojos, pasión y los amarillos, armonía. Yo le digo que no, que así no saldrá nunca. El doctor ayer volvió a evaluarla y dijo que no progresaba. Le incrementó la dosis. Ahora está en el jardín. La miro de lejos (no quiero que me relacionen con ella). Yo quiero irme y sé que los vientos amarillos no traen armonía, sino discordia. Pero en algo tiene razón: los verdes traen paz. Hoy le compré uno y corre una brisa que acaricia el alma.


jueves, 24 de marzo de 2011

Pequeñas preguntas

–¿Y esta es la famosa espada que todo lo logra? – dijo la pequeña duendecilla mirando incrédula el trozo de metal incrustado en la piedra.
–Sí – dijo ufano el gnomo –, seguro. El hombre que consiga sacarla lo tendrá todo: será rey de un imperio, tendrá a sus pies pueblos enteros que le rendirán homenaje, mujeres que le adorarán. Será un triunfador y ...
–No sé, no sé... ¿Y será feliz?

Palabras preci(o)sas

jueves, 10 de marzo de 2011

De uno en uno

Las ideas bullen en su cabeza. No le dejan dormir.  No le dejan comer. Escribe compulsivamente intentando dar salida a todos los personajes que abarrotan su cerebro. Pero las manos son más lentas que su mente. Se agolpan en las yemas de sus dedos formando un atasco monumental. Se mezclan escenarios de selvas, ciudades, hogares, con personajes variopintos de amas de casa, sicarios, trapecistas, niños gordos y ejecutivos vestidos con trajes de Armani. “¡Al menos guardad el orden y salid de uno en uno!”, aúlla desesperado golpeándose brutalmente contra la mesa. Entonces, unas manos comienzan a emerger de la brecha, luego una cabeza. Mira hacia abajo y hace señas: despejado. Tras el faquir, sale una bailarina haciendo piruetas, luego un payaso triste, una niña con coletas, una anciana decrépita arrastrando sus pantuflas… En silencio uno tras otro van formando una curiosa fila que se coloca en círculo alrededor de su creador. Impacientes, esperan instrucciones. 

jueves, 24 de febrero de 2011

Certeza


El martes estuve con Ángel. Paseamos por la Casa de Campo. El paisaje era un poco deprimente, con los patos flotando sobre el lago de aguas turbias. Con las primeras putas que comenzaban a aparecer. Y el frío. Como el que había entre ambos.

No quise hacerle daño. Me lo he repetido tantas veces. Sin embargo, allí paseando entre los árboles desnudos con el viento de Madrid cortándome la cara, me pregunté por primera vez si a quien hice daño fue a mí misma.

Me pregunto si cuando pasen los años seguiremos viéndonos. Probablemente no. Casi puedo verlo perfectamente: casado, con un niño o dos quizás, mientras yo sigo sola. Y tal vez un día nos encontremos. Y hablaremos de cosas banales dejando de lado todas aquellas que de veras queremos preguntarnos. Y después de todo, seguiremos siendo ambos los mismos desconocidos que se cruzaron un momento antes. Volveremos a nuestras casas con un nuevo vacío en el corazón porque nos daremos cuenta de que el otro ha muerto hace muchos años, justo una fría tarde de invierno en Madrid, paseando entre los árboles grises de la Casa de Campo, mirando a las putas madrugadoras que se cruzan en su camino.

Palabras preci(o)sas

jueves, 10 de febrero de 2011

INSOMNIA




Por las paredes de mi cuarto corre un bichito azul. De vez en cuando se para, observa y desaparece tras la piedra ajada.
Mientras, en mi cabeza resuena una triste melodía, extraña, lejana…

El alba se apodera una vez más del rectángulo de mi ventana. Y la indefensa bombilla que cuelga insólita del techo se rinde a la luz tremenda. Una vez más.

“Mañana será otro día” dije anoche, sólo hace unas horas.

Ya es mañana...
Pero no es otro día.

jueves, 27 de enero de 2011

Recuerdos

La pradera donde corría de pequeño. El riachuelo donde chapoteaba en verano. Incluso el viejo ciruelo junto al paso a nivel. Todo seguía igual. Cuando subió a aquel tren apenas unas horas antes en Atocha jamás pensó que el viaje terminaría en su pasado.


Se sorprendió de que aquel lugar aún existiera en los mapas ferroviarios cuando sin mucha convicción pidió el billete. Y sin embargo allí estaba, tal y como lo recordaba… Entonces volvió la vista y vio la casa del jefe de estación. Hueca, inerte, marchita.

Regresó de golpe al presente contemplando las ruinas de su memoria infantil.

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jueves, 13 de enero de 2011

La princesa

A él le gustaba escribir cuentos. A ella le gustaba vivirlos. Hizo de él su paladín forzoso rescatándola de dragones encarnados en porteros de discoteca. Siempre tuvo una curiosa habilidad para perder zapatos por doquier y aunque no se llama Alicia adora viajar al País de las Maravillas.
Últimamente pasa tanto tiempo allí que él se ha visto obligado a encerrarla en una torre de oro, como aquella Rapunzel. No hay trenzas para llegar a ella. El Diazepam hace las veces de escalera.

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Milagro

Sentado una vez más el escritor frente a su campo estéril observaba con desesperación cómo la tierra continuaba sin dar fruto. Donde antaño hubo fértiles viñedos de jugosos relatos breves e incluso frutales que producían los más hermosos cuentos, hoy no había nada, solo tierra dura y árida. Hubo incluso un jardín donde crecían poesías salvajes. Sin apenas cuidado ni abono, florecían exuberantes por doquier.

Con el corazón encogido por la angustia y la nostalgia, una lágrima resbaló por su mejilla y fue a caer en mitad de la hoja en blanco. Fue entonces cuando del cerco húmedo comenzó a brotar una tímida palabra. Casi sin darse cuenta apareció otra al lado y luego otra y otra allá un poco más lejos. La seca blancura se fue poblando de nuevo de pequeños ejércitos de hormigas negras que traían un regalo inesperado.

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Eternidad

Ya están hartos de jugar al ajedrez: se han dado jaque mate unas mil veces cada uno.

El juego del escondite ya no tiene sentido pues conocen todos y cada uno de los lugares habituales del otro. Hace mucho que dejaron de buscarse, pasado el entusiasmo de los primeros tiempos. Ya se lo han contado todo y lo han visto todo. Han disfrutado mutuamente de su compañía hasta que la compañía dejó de ser un disfrute.

Ahora, ella dormita perezosa bajo un cerezo, arrullada por el melodioso canto de los pájaros, ajena por completo a los movimientos del otro. En la otra punta del jardín, él observa distraído el horizonte desde lo alto de un frondoso roble y, casi sin darse cuenta, exhala un suspiro indolente.

Mientras, la serpiente, ya asumida la derrota, devora su manzana.

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Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.