Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 24 de enero de 2011

Monstruo

Estaba tan preocupada por los monstruos que imaginaba bajo su cama, que no se dio cuenta cuándo el príncipe con el que dormía se convirtió en uno.

http://relatosenlinea.blogspot.com/

11 comentarios:

Patricia dijo...

Tal vez los imaginaba porque (consciente o inconscientemente) conocía el destino de su príncipe.
David, no será que todos los príncipes...?

Bicefalepena dijo...

Lo prudente es ir con los ojos bien abiertos.

Muy bueno tu micro David.

Un abrazo

Torcuato dijo...

Este micro, creo que ya es un clásico tuyo, David.
Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

Goolazooo, David.
Esos príncipes son imaginarios, y la mayor de las veces producto de un delirio de principeazulismo premeditado.

Artistalight dijo...

Ya decía yo que mi marido...de príncipe nada :)

Anita Dinamita dijo...

Tuve el honor de leer este micro en público hace tiempo y me encanta! Muy brillante y muy de cuento de hadas.
Abrazos

Abedul dijo...

genial, me he reido a carcajadas
Txapeldun, felicitaciones!!!!!!francamente bueno y diveertido...
Un saludo de Begoña

Sara NY dijo...

Tristemente cómico,

Saludos

Carmela dijo...

Eso pasa por creer que hay principes... ains.
Bicos.

Puck dijo...

Juraría que en vez de "uno" en la última palabra leí rana, pero es deformación personal jeje. Me gustó mucho.
Saludillos

David Figueroa dijo...

Patricia. Será que todo los príncipes... porque sólo existen en los cuentos de hadas.
Besos.

Bicefa. Gracias, es prudente, sí, ver a las personas como son, no como se quiere que sean.
Besos.

Torcuato. Qué bien suena eso de clásico!
Un abrazo.

Carlos. Exacto, ya es hora de desprenderse de esos delirios!
Un abrazo.

Artista. Jajaja, ni tu marido ni nadie... ;)
Un abrazo.

Ana. El honor fue mío, gracias por haberme tenido en cuenta para esa gran iniciativa!
Besos.

Abedul. Gracias, a veces está bien eso de reírse de las desgracias ajenas... ;)
Abrazos.

Sara. Sí, bastante triste.
Un abrazo.

Carmela. En efecto, no existen!
Besos.

Puck. Jejeje, sí, quedaría bien así!
Un aabrazo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.