Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 28 de enero de 2011

Causa probable de muerte

El microcuentista estaba convencido de que cada autor disponía de un conjunto finito de argumentos. Por miedo al agotamiento de su mar de historias y las consecuencias indeseables que pudieran derivarse de ello, dejó de escribir. Así fue feliz durante el resto de su larga vida, pues tenía la certeza de que en cualquier momento sería capaz de retomar la actividad creadora y abordar esas tramas nuevas y cautivadoras que había dejado pendientes. Las extrañas circunstancias que rodearon su muerte justificaron la autopsia a la que su cuerpo fue sometido. Quienes la practicaron terminaron la jornada renegando de cómo se les había puesto la sala, toda perdida de personajes y ambientaciones desconocidas que brotaban como fuentes de cada víscera, de cada músculo.

Caboclo
http://capiroba.blogalia.com

P. S. No quiero dejar pasar la ocasión de esta primera colaboración para agradecer a Torcuato su amable invitación a participar en este espacio. Espero que no se sienta defraudado.

11 comentarios:

Artistalight dijo...

És un microrrelato excelente, y es que los escritores estamos hechos de historias :) Ahora tenemos la certeza, me gustó mucho y bienvenido.

Elisa dijo...

Me encantó, está claro que no debemos ser tan avaros con nuestras historias. Además ya lo dice el evangelio, que enterrar los talentos no trae nada bueno, este pobre microrrelatista reventó de puro rácano.

Patricia dijo...

Bienvenido Caboclo, un placer leerte.

Puck dijo...

Me ha encantado. Me gusta esa imagen final de la sala de autopsias. Me la imagino coloreada cual comic
Saludillos

Sandra Montelpare dijo...

ME ENCANTÓOOOO Excelente y autorreferencial

su dijo...

Si es lo que digo yo; "o cuentas o explotas".
A seguir contando ;)

Sara dijo...

Muy bueno Caboclo. Me encanta la imagen final de la sala de autopsias llena de personajes.

carlos de la parra dijo...

Los que escribimos nos llenamos de infinitos productos de la mente y también de pretextos para no hacerlo. Una vez pasé 20 anos escribiendo en el aire. Contando relatos en el café sin jamás imprimirlos. Por lo menos me evitaron estar de completo en la realidad.
Tu cuento cuadra matemáticamente con los sucesos de la imaginación.
Bienvenido.

Rocío dijo...

Si es que los personajes es lo que tienen, les das la mano y se te esconden tras los músculos. Estupendo.

Puri dijo...

Me ha encantado. Voy a ponerme a escribir ahora mismo, no vaya a ser que me pase lo mismo que al protagonista... Más vale vomitar tus historias que se te queden indigestadas...

Caboclo dijo...

Gracias a todos por vuestras palabras y cálida bienvenida.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.