Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 8 de agosto de 2010

NADA ES COMO PARECE.

Hay seres que pueden pasar la vida entera sin emitir la voz,
ni aún para quejarse de dolor,
ni para emitir un grito de alegría,
Ni siquiera un aullido de placer en un orgasmo,
¿Lo dudan?,que ilusos,
primero dejen terminar al que habla,
y no por ser dueño de la baraja,
ni chamán de un rito secreto,nada tan complejo.
ni tan fuera de lo cotidiano,o quizás lo trivial,
¿Que el poema carece de métrica y de rima?
¿Qué esperaban de un telefonista que les habla de una almeja?

7 comentarios:

Carmela dijo...

Yo por ser todo lo contrario llevo el mismo pago....
¿Qué es mejor Carlos?
Las muchas palabras te pierden, las pocas no dicen nada y te pierdes igual, ¿encontrar el medio?
Eso si llegara a los 80, pero como me voy a ir pronto, seguiré metiendo la pata amigo.
Saludos y sabias palabras las tuyas.
Cuando sea joven quiero ser como tu.

carlos de la parra dijo...

Ni se te ocurra morirte Carmela,aparte de que nos pegues un terrible golpe al corazón a todos cuanto te queremos,considera que éso de morirse está carísimo,aparte de ser un paso un tanto dudoso en cuanto a que consecuencias pueda traer.
Yo hace como siete años por poco y me muero de un infartazo que me pegó estando sólo,y que me pongo a controlar el aire y sobarme el corazón y que me concentro en relajarme y hacer respiraciones lentas y profundas,y heme aquí haciendo bulla.
Y ni así fuí a ver a un doctor,que yo siempre me he curado solito.
Ya en un caso desesperado,busca en curas milagrosas en google,y ahí viene de todo.
En la embajada de la India te pueden ayudar con algún curandero de allá ,ví un documental de uno que les receta una corteza de árbol que sana el cáncer.
Tú no te dejes,llama un chamán o un naturista,vasos de jugo de limón acaban de deterinarlos como mejor que la quimioterapia.

carlos de la parra dijo...

Además creo que todos los que escribimos blogs lo hacemos en parte por ser tan hablantines,piénsalo,escribir es una forma de hablar en silencio.

HÉCTOR RIVERO dijo...

Saludos, Carlos. Creo que ni mucho ni poco, todo en medida. Personalmente no soy un hablador, tal vez por eso prefiero lo breve, pero bien dicho. Y no solo nada es lo que parece sino que muchas veces vemos las cosas como somos y no como son.

Torcuato dijo...

Buenas reflexiones.
Coincido con Carlos. Los médicos oficiales lo único que hacen es tratar síntomas y no raíces del problema.
Un abrazo.

Hector. He leído en algún comentario que te gustaría colaborar. En septiembre te mando la invitación. Ok?

HÉCTOR RIVERO dijo...

Saludos Torcuato. La espero.

budoson dijo...

Gran idea, sí señor.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.