Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 15 de agosto de 2010

GANADO BRAVO.

El profesor Danilak salió de dar su cátedra acerca de reacciones químicas con demoras programadas entre un sonoro aplauso por parte de los asistentes al simposio tecnológico en la más prestigiada universidad..
Brilló ante todos su creatividad para manipular elementos químicos en aplicaciones de última generación.
En camino a casa se detuvo en el mini super donde acostumbraba surtirse de cerveza y jugar unos numeritos de lotto con los cuales ponía a prueba unos estudios de comportamiento numérico que llevaba meses calculando en un programa de cómputo.
Al acercarse a la mesilla para poner los números,vió al hombre alto de una elegancia exagerada quien salía de anotar sus opciones y se dirigía a pagar su apuesta. Ambos se esquivaron fingiendo distracción para evitar saludarse. Tomó el profesor los boletitos y al terminar de marcar los seis juegos de dígitos vió que el individuo había dejado una estela de aroma loción lujosa y una hojita de participación que decidió mejor no jugar; pero en una corazonada el científico decidió  incluirla entre su propia jugada.
Al día siguiente buscó los resultados en el internet y llevó a cabo un ritual de triunfo que había preconcebido para el día en que le pegase a un premio grande; consistente en esbozar una suave y sutil sonrisa, casi como la de la Gioconda de Da Vinci, sí, nada de gritos y saltos y aspavientos triunfalistas, más bien propios de un hincha de futbol en un gol decisivo, no,él no. Porque ésa sonrisa tranquila le mantendría el espíritu frío y evitaría una exaltación que pudiera causarle a muchos un infarto, en cambio él ya tenía pre programada hasta la reacción de intenso relajamiento nervioso que dá saber que lo económico jamás volverá a causarle el mínimo desgaste. Con 57 millones de dólares tenía hasta para regalar y financiar varios de sus proyectos preferidos. La corazonada fué la ecuación mágica, y como que siempre lo supo ,ahí residía la fuga de la teoría del random al múltiplo que las mayorías opinan que es casi imposible acertar.
Fué a cobrar y al banco a depositar el premio. Por lo demás llevó a cabo sus deberes en la universidad y no le dijo a nadie acerca del afortunado suceso. También había considerado ésto dentro de las contingencias.
Así evitaría que le viesen los demás como si fuése otro. Le gustaba ser como era y su relación con el mundo no quería que cambiase. Ayudaría anonimamente a quienes  decidiera, y ya.
Al llegar a casa le esperaba ahí el hombre alto que había renunciado a la combinación ganadora.
---Profe necesito me devuelvas algo que es mío. ¿No queremos que le pase nada al chico, verdad?---
Vió que los otros mafiosos tenían a su hijo en el coche.
---Ahora te hago el cheque---, le dijo.
---No ningún cheque, mi ayudante te acompañará al banco ,quiero efectivo. No quiero líos de impuestos.---
---Está bien. Traeré un maletín y la chequera.---
---Aquí te esperamos viendo el juego en la tele, no tarden.---
En menos de una hora regresaron, le entregó al hombre alto el maletín con el dinero, y los vió alejarse tranquilamente en el auto. Fué a seguirlos a distancia prudente y cuando iban por la zona desolada después del río activó el detonador. No los voló en pedazos con explosivos. El gas venenoso que brotó del maletín los mató en segundos. En ésta vida hay que anticipar cada movimiento del oponente, pensó al sacar su paquete  del coche que se había estrellado contra el árbol. Su hermano el mafioso se había equivocado de hijo de puta ésta vez.

2 comentarios:

HÉCTOR RIVERO dijo...

Es como un jaque mate,ambiciones y probalidades del egoísmo humano. Fijate, Carlos, que el argumento está de película, la narrativa esta bien, pero la única debilidad que le veo al cuento es en la composición. Tuve que lerlo un par de veces.Debes pulirlo.

carlos de la parra dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Tendré que pulirlo y doblegar ésta manía de querer terminar con rapidez.
En unas cuantas horas más me avoco a enderezarlo,en la letra lo legible rige,como en el habla la dicción.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.