Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 23 de junio de 2010

INVESTIGACIÓN.

Los detectives analizaban el caso en cuestión,dentro del laboratorio de criogénica.

El cadaver yacía junto a un lavabo,con un charco a un lado de su cara,sobre el piso.En la mano tenía una manguera que terminaba en una boquilla de acero inoxidable.

En la mesilla estaba una botella abierta de enjuague bucal.

DETECTIVE DOS---Que morgue tan extraña ésta .---

DETECTIVE UNO---Ésto no es una morgue,es un laboratorio de estudios criogénicos.Éstos tanques con cadáveres congelados,contienen latente la posibilidad de que si alguna vez la ciencia logra descubrir algún método de resurección,todos éstos regresen a la vida.---

DETECTIVE DOS---¿Y piensas que éste cadaver aquí en el piso lo haya asesinado algún resucitado?

DETECTIVE UNO---No,hombre. Éso no lo han logrado aún.Ni el mismo Walt Disney que fué congelado al morir,ahí sigue esperando dentro de un bloque de hielo.
Lo que le pasó a éste fué claramente un accidente.

DETECTIVE DOS---¿Y cómo puedes estar tan seguro de éso?

DETECTIVE UNO---Mira el tipo éstaba sólo en el turno de noche vigilando que no surgiése alguna falla en cualquiera de las cámaras criogénicas.Él,cómo laboratorista cuidaba siempre tener una atmósfera impoluta,y acostumbraba lavarse los dientes antes de irse a casa,después de lo cual hacía gárgaras con enjuague bucal.
Y para evitar echar sus gérmenes en el lavabo,y contaminar el ambiente estéril,succionaba su boca con una aspiradora de laboratorio para sacar deshechos;sólo que en una distracción se equivocó y tomó la manguera del serpentín congelador (capaz de congelar agua en segundos),y al accionarlo dentro de su cavidad bucal ,se congeló el agua de las gárgaras,y le bloqueó la respiración causándole una muerte horrible.

DETECTIVE DOS---No cabe duda que eres un vidente. ¿Ya viste que desnuda está mejor?---

Y dicho ésto los dos quedaron embobados viendo por la mirilla del muro del lavabo que daba a las duchas de mujeres.Habían localizado la distracción.


2 comentarios:

Torcuato dijo...

Que golfillo ese cientifico
Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Murió por mirón.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.