Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blogGALANTZ.
Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.
El titular de un periódico, una foto, la estrofa de una canción, o la persona que viaja frente a mí en el transporte público son las musas que me permiten contar en 99 palabras parte del mundo que me rodea.
De ahí que mendigos, inmigrantes, desahuciados, seguidores de dietas milagro, maniquíes, cinéfilos, chalados, dictadores, perdedores... y otros muchos sean los protagonistas de los 99 microrrelatos que aparecen en este libro.
En un mundo de telépatas en el que todos sufren la exposición constante de sus pensamientos y no pueden evitar oír las ideas de mentes que les son ajenas; en ese mundo opresivo vive Risak.
Renunciando al amor, Risak irá en busca de su sueño: trabajar en la Biblioteca de los Pensamientos Útiles, pero pronto descubrirá la amarga verdad y, lo que es peor, la persona que ha tenido el valor de abrirle los ojos desaparece en lo que parece un castigo ejecutado por los blancos, funcionarios de élite con los que el gobierno intenta perseguir y eliminar el terrorismo de ideas.
Así se inicia su historia y su transformación, tras las cuales Risak habrá dejado de ser el que era y ya no volverá a ver su mundo igual.
Carlota, una brujilla que todavía no sabe hacer magia y que tiene prohibido entrar en el laboratorio de su madre, verá como cambia todo cuando conoce a Glup, un fantasma tan novato como ella.
Carlota empieza a ir a la escuela, Glup averigua qué quiere ser de mayor; pero no hay nada como tener buenos amigos que te ayuden cuando surgen problemas.
Manuel Montesinos, 123 microrrelatos que transitan en ocasiones, entre caminos de reflexión, senderos de humor y escenarios surrealistas, otros atraviesan neblinas de aquello que parece que tienes, pero no posees y a veces, nos sitúa en el interior de nosotros mismos... reseña clic aquí.
Patricia Richmond, destacan por una característica común, la belleza de lo breve, la sorpresa nos espera en historias que acaban por armarse en nuestra conciencia, sobre lo cotidiano, lo fantástico y hasta lo sobrenatural de nuestras vidas... reseña clic aquí.
Francisco José Segovia Ramos, señales directas, concisas, claras y contundentes, que posibilitan una relectura y reinterpretación... reseña clic aquí. Elena Casero Viana, quiero destacar la manera de utilizar la crueldad disfrazada de ternura, la que utilizamos los mayores para atraer la inocencia, los 123 relatos dan para abarcar mucha variedad de temas, juega con el miedo, la intriga o el desasosiego... reseña clic aquí.
Un ejemplar tiene el honor de acompañar a grandes autores del género en la Biblioteca de Barberá del Vallés Esteve Paluzie, clic aquí.
Partículas en suspensión (Microrrelatos)
A un escritor de microrrelatos, cuando va por la calle, cuando fríe un
huevo, cuando está en la ducha o en el trabajo, el embrión de un relato
le crece en su interior y se desarrolla hasta tomar forma y vida propia.
Entonces pugna por salir del encierro. Y al escribirlo, ya sea en papel
o en cualquier otro medio, lo libera y cada lector lo hace suyo a su
manera.
Partículas en suspensión es un libro de pequeñas historias como esas
partículas que flotan en el aire y que con la luz del sol puedes ver
aunque no atrapar, que remueven y provocan emociones. Historias que
raspan la piel y escuecen, pero que también, como ocurre en la que da
nombre al libro, llevan un mensaje de rebeldía y esperanza. La mayoría
nace del día a día, de lo que pasa a nuestro alrededor, de las alegrías,
desencantos, luchas, tristezas y dramas que conlleva nuestra condición
de seres sociables.
Los microrrelatos de Partículas en suspensión hay que beberlos a sorbos
cortos, paladearlos poco a poco, evitando la saturación para no acabar
con una borrachera de letras. Disfrútenlo o súfranlo. Seguro que no les
dejará indiferentes. Cómpralo AQUÍ
Huéspedes
(Novela)- Lo sentimos, no hay puerta de atrás. Si quiere usted
saber lo que ocurre en esta singular pensión, mejor de la vuelta y entre por el
prologo. Sea usted bienvenida, bienvenido, y buen viaje. Cómprala pinchando AQUÍ
Cuentos
de Amador (Cuentos, Relatos)- Amador,
hijo adoptivo del mundo, posee el don de percibir la esencia de la gente.
Siguiendo sus andanzas en una aldea al borde de la nada, se va componiendo una
crónica a base de extrañezas y aconteceres prójimos y extraños, igual que se teje
un juego de espejos desvaídos por el uso. y así, como un hechicero de almas,
nos muestra la magia atrapada en
el corazón de cada aldeano, dejando suspendidas en el perchero del tiempo. Cómpralo pinchando AQUÍ
Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)
1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.