Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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viernes, 5 de octubre de 2012

Al traste


Fotografía de Diego Morales
Me arrancaste lentamente todas las cuerdas que me ligaban a la vida. Suprimiste mi alegría, destrozaste mis esperanzas, segaste mi amor, pulverizaste mis recuerdos,  podaste mis ilusiones y desgarraste mi paz. Además, me quebraste el alma y magullaste mi cuerpo.
¿Quién querrá recorrer unas curvas mudas? ¿Quién podrá oir mis voces apagadas? Ni siquiera el viento, que todo lo recorre, puede hacerme vibrar.
Quedaré olvidada en un rincón como el arpa de Bécquer pero el piano de cola que te dejé caer encima te borró de todas las memorias.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Sin manchas

- Hija mía, cámbiate de ropa, ¿no ves que te has manchado la blusa con el corrector? Ah, y dale betún a los zapatos, que están polvorientos del camino. Límpiate las uñas, que las llevas untadas de tinta. Lávate el pelo, que pareces una fregona. Aplícate un poco de perfume, que se vaya ese olor que desprendes a goma de borrar. Embadúrnate las manos con crema de aloe vera, que se te van a agrietar,…
- ¡Ay, mamá, con esto de ser la Inmaculada siempre tengo que ir hecha un pincel!

Diego Morales


jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Cumpleaños feliz!

Padre se conmovió al abrir los paquetes que le habían regalado sus hijos y su esposa. Levantó al benjamín por los aires dándole besos en la frente mientras le daba las gracias por el jabón de afeitar, las cuchillas y la brocha de pelo de camello. Besó en las mejillas a la primogénita por esa loción “alter shave” y ese perfume a sándalo tan varonil. Abrazó amorosamente a su esposa posando sus labios sobre los de ella, expresándole su gratitud por ese cortaúñas tan práctico y tan elegante.
A solas, los depositó en el cajón inferior de su mesilla, junto a otros jabones, otras cuchillas, otros cortaúñas… de pretéritos cumpleaños.
Por primera vez una duda ocupó todo su pensamiento: ¿sabrán que soy licántropo o querrán que deje de serlo?


Diego Morales

martes, 23 de noviembre de 2010

Nochecita toledana

- ¿Isabelica? Sí, soy yo, tu prima María. Te llamo para decirte que ya ha nacido mi Jesusín. Sí, sí. Es guapísimo. Cuatro kilos, se engancha muy bien, ya lo creo. Sí, su padre le ha hecho una cunita con unas maderas. Todo bien. Bueno. No, si no es nada grave. Pepe y yo estamos felicísimos, lo que pasa es que hemos pasado una noche toledana que para mí se queda, hija. Primero un tropel de jovenzuelos y mozas querían entrar a nuestra casa pero mi marido les dije que nones, que yo estaba pariendo y que no era plan de que estuviesen todos aquí zampados mirándome dilatar. ¡Qué falta de respeto, por Dios! Pero no se fueron, sino que se quedaron de parranda toda la noche cantando y bailando. Y después llegaron tres ricachones en el mismo plan, que querían ver a mi bebé. Y yo allí recién parida. Que no, que no, les dijo mi Pepe. Dejad los regalos, o lleváoslos, si queréis y volvéis dentro de una quincena. Lo que yo te diga, prima, es que a una no la dejan ni parir en paz. Ah, y se me olvidaba, mi Jesusín abrió los ojos justico justico cuando pasaba por la ventana una estrella fugaz más grande y más luminosa que nada. ¡Preciosa! Te dejo, que voy a darle el pecho otra vez, qué glotón me ha salido.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.