Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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jueves, 20 de octubre de 2016

Qué susto

Qué susto

Cerré la puerta sin hacer ruido y fui a acostar a los niños, que solían quedarse en el sofá cuando su madre y yo discutíamos.
Llevaba dos días fuera, paseando, pensando en mi matrimonio; en irme, en quedarme.
Encontré al pequeño y su osito. Los cargué en brazos y los llevé a la cama.
La otra cama estaba vacía, en el suelo, arrugado, el pijama del mayor. Y una nota: “me voy”.
Lo busqué durante horas, en el jardín, en el garaje, en el parque, junto al río.
Cuando volví él estaba en su cama, despierto.
-¿A que no estaba cuando has venido? –dijo-. Qué susto, ¿eh? A mí me pasó igual contigo.


Autor: Gabriel de Biurrum
Blog: Propílogo

sábado, 31 de julio de 2010

Wurlington habla de la muerte como opción.

Mi querido Wurlington sufre de una lamentable incapacidad física para escribir. Posee, sin embargo, unas cualidades excepcionales de introspección así como una diáfana disposición para la comunicación. Ayer noche, tras discutir el triste caso de una joven que los dos conocemos, Wurlington llamó a la puerta de mis aposentos, me trajo recado de escribir y me dictó lo que sigue:

Bucle para un imbécil. Receta falsa para un falso suicida.
- Busque una buena excusa. Aprenda la diferencia entre causa y excusa. Busque una buena excusa.
- Piense en las consecuencias de lo que va a hacer. Existen suicidios limpios y sucios. Elija el suyo. Piense en quién le encontrará. Piense en qué quiere que vea. Un suicidio limpio puede ser recordado como una muerte silenciosa y delicada. Uno sucio da mucho trabajo y deja una profunda herida en la memoria del vivo. Tal vez sea lo que usted busca. Piense en las consecuencias de lo que va a hacer.
- Elija el método adecuado. Un suicidio implica la muerte del suicida. Si usted no muere, no se ha suicidado. Un intento de suicidio es un error. Si usted quiere morir, debe elegir un método infalible. Si lo que quiere es que piensen que usted quiere morir, usted no quiere suicidarse. No ha encontrado una buena excusa, no debería haber llegado a este punto de la receta; usted no puede leer esto. Busque una buena excusa.


Propílogo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.