Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 24 de febrero de 2011

Certeza


El martes estuve con Ángel. Paseamos por la Casa de Campo. El paisaje era un poco deprimente, con los patos flotando sobre el lago de aguas turbias. Con las primeras putas que comenzaban a aparecer. Y el frío. Como el que había entre ambos.

No quise hacerle daño. Me lo he repetido tantas veces. Sin embargo, allí paseando entre los árboles desnudos con el viento de Madrid cortándome la cara, me pregunté por primera vez si a quien hice daño fue a mí misma.

Me pregunto si cuando pasen los años seguiremos viéndonos. Probablemente no. Casi puedo verlo perfectamente: casado, con un niño o dos quizás, mientras yo sigo sola. Y tal vez un día nos encontremos. Y hablaremos de cosas banales dejando de lado todas aquellas que de veras queremos preguntarnos. Y después de todo, seguiremos siendo ambos los mismos desconocidos que se cruzaron un momento antes. Volveremos a nuestras casas con un nuevo vacío en el corazón porque nos daremos cuenta de que el otro ha muerto hace muchos años, justo una fría tarde de invierno en Madrid, paseando entre los árboles grises de la Casa de Campo, mirando a las putas madrugadoras que se cruzan en su camino.

Palabras preci(o)sas

6 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Es inevitable hacer especulaciones sobre el futuro: cómo estarás tu, cómo estaré yo,... pero afortunadamente la vida sorprende siempre.
Con esto no quiero decir que tu micro no me guste, al contrario, habla de un momento muy nuestro que después la vida trastoca en un instante y está bien descrito.
Un beso.

Sucede dijo...

Tremendo Sara!
has creado un ambiente triste, deprimente y sofocado, en el que nada importa que tengamos la certeza de que al final nos daremos cuenta del trágico final...
Muy bueno!
Un saludo!

Que no me canso de ser

Adivín Serafín dijo...

La soledad siempre suele ir acompañada de amigos que tristemente se alejan cada vez que te ven.

Patricia dijo...

Una prosa potentísima, que se permite el lujo de adelantar el final desde las primeras líneas puesto que confía en el embrujo de su decir.

Me ha encantado Sara

Sara NY dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Me alegro de que os haya gustado.
No me atrevía a poner este texto porque es de estilo un tanto intimista, que no siempre llega fácilmente. Pero yo personalmente le tengo mucho cariño. Es uno de mis "hijos" favoritos y no quería dejar de compartirlo con vosotros.

Besitos a todos

budoson dijo...

Como la vida misma, oiga.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.