Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 3 de febrero de 2011

A la caza.

Subidos en jirafas, nos dirigimos a la búsqueda y caza de los pájaros gigantes. Estos animales, días atrás, arrasaron nuestro poblado. Tres lunas sin apenas descansar y por fin uno de los soldados alerta al resto. En tierra, carbonizado, está el ejemplar más grande que ninguno haya visto. Algo le atacaría mientras volaba, digo, y al caer se provocó una profunda herida. Entramos por ella y con enorme pena descubrimos, dentro del estómago de la bestia, a otros, recién devorados.

7 comentarios:

carlos de la parra dijo...

No hay que confiar en que toda bestia sea vegetariana.

HÉCTOR RIVERO dijo...

No sé por qué me da con pensar en aviones fuera del tiempo sobre una civilización extraña al leerlo. Un abrazo.

Kum* dijo...

Me gusta el ambiente que deja en las entendederas.

Abrazos, maestro.

Patricia dijo...

Desborde de imaginación, me ha encantado Torcuato!!!

Un abrazo.

Andri Alba dijo...

Me gustó el comentario de carlos de la parra y lo comparto.

Un abrazo, Torcuato,

Yo

Puck dijo...

Siempre me ha resultado curiosa la explicación "lógica" que damos a las cosas que no conocemos. Ellos interpretan el avión, nosotros las civilizaciones antiguas desaparecidas por objetos que a saber para qué utilizaban
Saludillos

Artistalight dijo...

Este micro me ha parecido genial siempre... :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.