Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 5 de febrero de 2011

La soledad blanca

La mancha blanca estaba allí, frente a ella, la veía acercándose despacio. Permaneció inmóvil, arropada en el sofá sin atreverse, casi, a respirar. Y así, toda la noche. En la habitación contigua, Manuel, ajeno a todo. Las horas pasando lentas y el miedo y la angustia apoderándose de la anciana… Agarrotada, en una posición poco deseable para su maltrecho cuerpo. Dolor, frío y miedo combinados con los ojos fijos en esa nube, que parecía vigilar cualquiera de sus movimientos.
¿Es que no iba a amanecer nunca? ¿nadie le iba a ayudar?... Manuel, Manuel…! Ni siquiera él…

El reloj parecía haberse parado. No así el miedo, y esa soledad que le aprisionaba el cuello...



Un ruido en la cerradura de la puerta le hizo salir del sopor en que había caído en los últimos minutos, o tal vez horas, derrotada y vencida por el sueño.

-Hey, vieja!… ¡vieja!.. vengo con Fidel… ¿dónde se habrá metido?... ¿dónde estás?...
-Parece que la vieja ha “espichao” ja ja ja…
-¡Aquí, en el salón! –con un hilo de voz, la anciana se hizo sentir- ¡Aquí… aquí!.
-¡Joder! ¿qué haces ahí?... y ¿este olor?..
-¡Calla, hija, calla!... no hagas ruido… ¿no la ves?
-¿Qué tendría que ver?... pero ¿qué pasa, mamá?..
-Ahí encima… la nube… me vigila desde hace días, me quiere lastimar…
-¿Esto?, ¿esta es la nube que te persigue y te amenaza?...¡Joder!, esto es polvo, solo polvo, míralo P-O-L-V-O. ¿Te tomas tus pastillas?... ¿cuántos días llevas así?... ¡vaya olor!. Abre para ventilar…
-¡Increíble!, tu madre se lo ha vuelto a hacer todo encima… ¡asco de vieja!. La deberíamos de encerrar de una vez y tirar la llave…

En la habitación contigua, Manuel seguía ajeno a todo… en su pecera.



Publicado por Towanda

16 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Impresionante!!! Me has dejado clavada en la silla, Towanda
Me impresiona el diálogo, después de eso no extraña que la pobre mujer esté así.
Un abrazo

Towanda dijo...

Anita, quería entrar a decir que hoy tres de mis compañeros de día de publicación habían escrito micros divertidos... y yo sería la nota menos amable de la jornada; pero ¡te me has adelantado!...

Gracias, preciosa por tus palabras...
Hoy quiero invitar a reflexionar sobre la soledad.

Un abrazo fuerte.

marialuisa dijo...

A mi también me has dejado impresionada, me ha gustado, me ha parecido duro, pero me ha gustado jaja

un beso

su dijo...

Muy bueno Towanda, reflejas el miedo de una mente enferma y vieja ante su propia soledad.
Por otro lado aprovecho para lanzar una pregunta al aire, sin intención de ofender a nadie; ¿Porqué las puntuaciones si la inmensa mayoria se abstiene a darlas?... Para mi tienes un diez.
Un abrazo.

Rocío dijo...

Estupenda Towanda,
a mí también me suelen gustar más los micros que dan que pensar. Los divertidos tienen su aquel, claro, pero los que no se olvidan son los que transmiten algo más que sorpresa.
Abrazos,

Artistalight dijo...

Pobrecita :( no pude evitar pensar en mi madre. me encantó que Manuel fuera un pececito.

Sony dijo...

hola towanda,que cuento tan real amiga,se me encogio el corazon,porque esta historia lamentablemente se repite en tantos hogares donde sobreviven los ancianos solitos,sin nadie que les cuide ni les de afecto,que cruel es la soledad amiga y mas cuando se llega a mayor.

una historia para reflexionar reina,ojala todos los que pasan a leer el cuento se marchen con la leccion aprendida.

felicidades por tu relato amiga,siempre lleno de valores.

besitos y abrazos y pasa un bonito fin de semana!!!!!

Towanda dijo...

Marialuisa: Un poco duro ¿verdad?, pero probablemente demasiado real o habitual.
Gracias preciosa por dejarme tu opinión.


Su: Gracias, gracias, ¡reinona de los zapatos rojos!.
Un beso fuetote.


Rocío: Muchas gracias, pienso como tú en querer transmitir algún mensajillo subliminal y en hacer pensar.
Un beso Rocío.


Astistaligth: ¡Pobrecillas las ancianas que están tan solas!. Ains.
Un beso mío y de Manuel.

Towanda dijo...

Sony: Nos vemos en todos los sitios. Me ha hecho muuuuucha ilusión encontrate aquí.

A mí también me da mucha pena la soledad que sufren las personas de pelo blanco (lo que llamo la "soledad blanca")y no solo la soledad, sino el abandono. Sé que son cosas para pensar y ser un poquito más humano cada día.

Un beso querida Sony y gracias por acercarte hasta aquí.

Buen fin de semana, tesoro.

Sara Lew dijo...

Es un grandioso relato, Towanda. Hace que las emociones circulen: intriga, miedo y ese final escalofriante que te llena de rabia porque sabes que no es un cuento, que esas cosas pasan. Enhorabuena. Un saludo.

carlos de la parra dijo...

Fuerte. Con tonos de cine tipo Ingmar Bergman. Tan bien narrado que aparece en la pantalla de la mente como imagen intensa.

Towanda dijo...

Sara Lew: Gracias preciosa y ¡claro que ocurren estas cosas!... con demasiada frecuencia.
Un beso.


Carlos: Fuerte y real!... Guau, qué comentario me has dejado!.
Gracias, gracias y gracias.
Un abrazo.

Puri dijo...

Pobre abuela, es triste la vejez cuando uno está solo. Un gran relato, Towanda que refleja muy bien las miserias y la soledad que rodean a algunos abuelos, que además son tratados con desprecio, como si fueran despojos. Y el final, con Manuel en su pecera, estupendo.

Towanda dijo...

Gracias Puri. Me animan mucho palabras como las tuyas a seguir contando historias...

Un beso.

aikatherine dijo...

Vahva ja vaikuttava kertomus.. Paljon mielikuvia antaa lahjaksi.. kuka on taiteilija kuva? Se on aivan uskomattoman ilmeikäs. Túhat sanaa silmät käsi ilme.. hyvin vaikuttava, suru ja pelko..

Towanda dijo...

On hyvin vaikeaa, kun tulet vanhaksi ja et huomaa kiintymystä muuta ... Se on jotain, joka antaa minulle suurta surua. Kiitos, että tulit kommentoimaan tätä surullista tarinaa. Suudella ja halata.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.