Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 7 de febrero de 2011

Miedo

Me oriné cuando lo vi.
Él, que era tan fuerte, directo, seguro de si mismo. Con las manos dispuestas a ejercer presión cuando hacía falta. Con la sonrisa grandilocuente y mirando siempre de soslayo.
Me oriné cuando lo vi.
Abrió la puerta de la pequeña pieza en la que nos tenía a todas aprisionadas y de donde salíamos sólo para trabajar a altas horas de la noche, con la mano oprimiéndose el pecho, sangrando de manera abundante.
Corrieron todas.
Hasta su asesina.
Yo me quedé, sucia de miedo, sin saber que podría hacer sin él, y con todo un futuro incierto por delante.
De ahora en más... ¿Quién me daría de comer?

5 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Pues bienvenida a la realidad del mundo donde hay que trabajar para ganarse el pan.

Rocío dijo...

Qué bueno Escarcha, así somos soñamos con la libertad y cuando llega nos aterra. No somos nada sin nuestros lazos (bueno, mejor pensar que eso se supera ;-).
Carlos, yo entendí que se ganaba su pan trabajando a altas horas de la noche... ya tenía su propia realidad laboral, peor que la nuestra además, creo ¿eh?. Lo voy a releer por si la segunda lectura me dice otra cosa.
Abrazos a los dos,

Borja Echeverría Echeverría dijo...

Es duro aprender a valerse por uno mismo.
Acabo de descubrir este blog y la verdad es que está muy bien.
Me pasaré de vez en cuando.

Un saludo.

Artistalight dijo...

Estremecedor y una triste realidad en muchas partes del mundo. Pobrecilla, es cómo las aves que han nacido en cautiverio...les da miedo el cielo.

Patricia dijo...

Es lo terrible de estar esclavizado, no sabemos cómo sobrevivir sin nuestra 'segura' esclavitud.
Muy bueno amiga!!!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.